La Guardia Civil ya sospecha cómo actuó Ana Julia Quezada, la presunta asesina de Gabriel Cruz, el niño que desapareció hace doce días en Níjar (Almería). Los agentes creen que escondió el cadáver del niño el primer día y que pudo tener ayuda de otra persona.

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Ana Julia Quezada, la pareja de Ángel, el padre del pequeño Gabriel Cruz, era detenida este pasado domingo mientras trasladaba el cadáver del niño en el maletero de un coche. Rápidamente, la Guardia Civil empezaba a encajar las piezas y a componer qué había pasado. Aunque no se han dado muchos detalles, sí se sospecha que el niño murió el primer día, nada más desaparecer, y que Ana Julia podría haber tenido ayuda de otra persona.

La detención se producía después de que la Guardia Civil siguiera a Ana Julia. Ésta dejaba a su pareja, Ángel, en un hotel. Allí esperaba Patricia, la madre de Gabriel, para ofrecer una entrevista junto al padre de su hijo. Ana Julia cogía entonces el coche y hacía una parada en Rodalquilar. Allí se acercaba hasta un pozo y recogía el cadáver del niño, lo envolvía en unas mantas y lo metía en el maletero de su coche.

Unos minutos después, era detenida, a la entrada de su garaje en Vícar. Los agentes se emocionaban y se abrazaban al ver el destino del pequeño Gabriel.

La investigación tendrá que despejar ahora todas las dudas, aunque se sospecha que Gabriel murió el primer día de su desaparición y que Ana Julia habría escondido el cuerpo desde entonces. También que pudo no actuar sola. Los vecinos aseguran que es muy difícil que una persona en solitario haya podido rescatar el cuerpo sin vida del pozo y meterlo en el maletero.

También se investiga si el cadáver de Gabriel permaneció fuera del perímetro de 12 kilómetros que se peinaron durante días para intentar encontrar al niño.

Sospechosa desde hace días

Siempre en segundo plano, Ana Julia fue siempre sospechosa. Igual que el resto de la familia. La Guardia Civil puso el foco en ella con más atención cuando se presentó el pasado 3 de marzo en la Comandancia de Almería. En una, según fuentes policiales, teatrera aparición, contó que había encontrado la camiseta de Gabriel.

La dominicana explicó primero que la habría encontrado en uno de los rastreos en los que participó. Después se supo que fue durante un paseo junto a Ángel. Aunque éste en un primer momento dijo haber encontrado la camiseta con Ana Julia, después precisaba que había sido ella quien, tras caer supuestamente por un terraplén, había dado con la prenda.

Las sospechas se disparaban entonces. La camiseta aparecía estirada y seca en una zona ya peinada por los agentes y voluntarios y tras varios días de lluvia intensa.

El pasado miércoles, Ana Julia volvía a ser interrogada. Y aunque se aseguró que era algo rutinario, sobre todo tras haber encontrado ella la camiseta, lo cierto es que la Guardia Civil tenía prácticamente claro que ella era la asesina de Gabriel.

Dos móviles

Los agentes trabajan ahora con dos posibles móviles del crimen. Por un lado, la pasional, bien por los celos que podría sentir por el cariño de Ángel, el padre de Gabriel, bien por la mala relación que aseguran tenía con el niño. Por el otro lado, el económico, por si el secuestro hubiera sido el plan inicial, a fin de pedir un rescate a la familia.

Las causas de la muerte de Gabriel y el resultado de la autopsia podrá arrojar más luz al crimen.

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