Beatriz López Doncel, la auxiliar de enfermería del Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares (Madrid) que ha sido detenida al ser acusada de haber matado a una paciente de 86 años inyectándole aire en las venas, está recibiendo insultos en su cuenta de Facebook.

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La auxiliar, de 37 años, tiene su perfil de Facebook accesible para todo el mundo, motivo por el cual, desde que se conociera este jueves la noticia de su detención, está recibiendo todo tipo de improperios y reproches a su actitud.

Así, en las últimas publicaciones de Beatriz, muy activa en esta red social, se pueden leer comentarios como “menuda loca psicópata”, “asesinar es un delito y espero que pagues por ello”, “menuda pedazo de sinvergüenza, malnacida”, “puta loca de mierda, ya se podría haber pinchado ella el coño”.

Estos comentarios son todavía más desagradables teniendo en cuenta que, la mayoría de ellos se han vertido en la publicación que Beatriz hacía el pasado 31 de julio, que se trata de un vídeo con fotos de su hija para felicitarla por sus 9 años.

Y es que su hija es el gran amor de su vida y es habitual que le dedique mensajes en esta red social: “Eres muy especial y nos enseñas, a mí sobre todo, que la vida tiene sentido. Haces que todos los días tengan luz, por por muy oscuros que sean.. Ver tu carita es cargar mi vida. Eres lo mejor de mi vida. Te amo“, comenta.

Beatriz también comparte multitud de selfies -algunos en el hospital-, fotos con familiares, vídeos musicales y frases positivas.

Fue detenida el pasado el sábado 5 de agosto, dos días después del inexplicable fallecimiento de la octogenaria Consuelo, que estaba a punto de recibir el alta médica cuando sufrió una recaída y murió a los pocos minutos. Varios agentes de paisano se presentaron en el domicilio de sus padres. La auxiliar de enfermería tiene vivienda propia, también en Alcalá de Henares, pero reside con ellos porque le ayudan con el cuidado de su hija.

Beatriz López Doncel
Beatriz López Doncel

BAJO SEGUIMIENTO POLICIAL EN 2015

Sobre la detenida pesa la imputación inicial de la supuesta comisión de un delito de asesinato. La rapidez en la muerte de la paciente sorprendió a los médicos que la estaban atendiendo. La mujer no había sufrido ningún síntoma previo que hiciera pensar en un desenlace semejante. Los facultativos empezaron a buscar posibles fallos en la medicación y alguna eventual reacción anafiláctica.

Los doctores hicieron un examen visual externo del cuerpo de la mujer, sin apreciar nada extraño. A continuación, realizaron una prueba de imagen (un TAC, que es similar a un escáner) para averiguar qué lesiones internas presentaba. Entonces descubrieron que posiblemente había una burbuja de aire en su corazón, y se dieron cuenta de que estaban ante un posible asesinato, por lo que informaron de inmediato al juzgado de guardia y a la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía.

Los agentes iniciaron una investigación conjunta con los médicos y la gerencia del hospital Príncipe de Asturias para determinar qué personas habían estado en las horas previas con la paciente y averiguar quién pudo inyectarle la burbuja de aire que le costó la vida. Los policías interrogaron en calidad de testigos a todos los médicos, enfermeras y auxiliares que estaban de servicio en la quinta planta, donde estaba ingresada la mujer fallecida.

Poco a poco, el círculo se fue cerrando en torno a Beatriz, que, además, según publica este viernes ‘El País’, ya estaba siendo investigada por un caso similar. La titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Alcalá de Henares (Madrid) ordenó en el verano de 2015 a la policía que instalara una cámara de videovigilancia. La juez lo decidió tras morir otra paciente octogenaria en extrañas circunstancias. Ese caso se cerró por falta de pruebas que permitieran incriminar a alguno de los empleados de este departamento.

Tras obtener el título de técnico de grado medio en cuidados auxiliares de enfermería, Beatriz trabajó durante unos meses en el Hospital de la Paz (Madrid) y luego en varias residencias de ancianos hasta que hace una década entró en la plantilla del hospital de Alcalá de Henares, la ciudad donde vive toda su familia. En 2014 pasó a ser interina. En su expediente laboral figura una baja de un año y medio de la que se incorporó hace poco. Según su padre fue por una lesión que le hizo un paciente.

Desde la detención el pasado sábado, una familiar de Beatriz le ha dedicado mensajes en Facebook, sin hacer en ningún momento alusión directa al arresto. “Buenas noches hija, tú eres mi Paloma. Te quiero tanto..”, puso el pasado miércoles. Ese mismo día también compartió con su hija tres vídeos musicales y el siguiente mensaje: “Cada día es una batalla ganada, la posibilidad de iniciar de nuevo, abrir tus ojos, extender tus brazos para recibir el maravilloso regalo que te da la vida”.

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