Trabajo no ha logrado convencer a patronal y sindicatos con su propuesta para ampliar los ERTE y las tres partes se han emplazado a seguir negociando mientras la cuenta atrás está en marcha. Desde el Gobierno están dispuestos a mejorar las ayudas pero no a prorrogar los expedientes si no hay modificaciones.

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Sin acuerdo. Así terminaba la nueva reunión, celebrada este pasado jueves, entre Trabajo, patronal y sindicatos para ampliar los ERTE en el tiempo. El departamento que dirige Yolanda Díaz presentaba una propuesta con la que no convencía a los agentes sociales, después de rechazar la oferta de éstos un día antes. Dispuesto a mejorar las ayudas, el Gobierno rechaza de plano ampliar los expedientes hasta septiembre en las mismas condiciones que ahora. Necesita, dicen, realizar modificaciones para que sean viables.

La propuesta de Trabajo contempla mantener los ERTE de fuerza mayor parciales y eliminar los de fuera mayor totales. A cambio, mejoraría las ayudas a los ERTE ordinarios. Así, las empresas que puedan reabrir, abandonen el ERTE por el Covid-19, mucho más ventajoso tanto para trabajadores como para compañías.

Sin embargo, la propuesta de dejar los ERTE de fuerza mayor y acogerse a los ERTE ETOP (por causa económica, técnica, organizativa o productiva) no convence ni a patronal ni a sindicatos. Pese a ello, sí ha habido algún avance en las negociaciones.

Los agentes sociales reclaman que se mantengan las ayudas. Consideran que el refuerzo de los ERTE ordinarios no es suficiente como para eliminar los de fuerza mayor.

Trabajo, patronal y sindicatos se han emplazado a seguir negociando. Y es que la cuenta atrás está en marcha. Los ERTE llegan a su fin el próximo 30 de junio. Por lo que apremia llegar a un acuerdo cuanto antes. De no lograrlo, muchas empresas se verán obligadas a echar el cierre. Sobre todo, las pymes y los autónomos, que reclaman que la actividad está lejos de ser normal. Como tampoco lo será en verano pese al levantamiento de restricciones, ya que la demanda no se ha recuperado.

Coste muy elevado

Por su parte, Trabajo les ha trasladado el elevado coste que supondría para el Estado mantener los ERTE sin incluir modificaciones. No sólo por las prestaciones a los trabajadores sino también por la pérdida de ingresos en cotizaciones en la Seguridad Social.

La voluntad del ministerio de Díaz es que las empresas que hayan reactivado su actividad pasen de un ERTE de fuerza mayor a un ERTE ordinario. Por lo que concedería algunos incentivos en reducciones de cuota.

Trabajo se ha comprometido también a enviar una nueva propuesta por escrito a patronal y sindicatos. Éstos se mantienen a la espera de conocer los detalles de la misma. El Gobierno ha dejado claro que quiere llegar a un acuerdo antes de legislar en solitario. Por eso, las negociaciones continuarán hasta el último momento.

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