La devaluación del peso sigue siendo un quebradero de cabeza para el Gobierno argentino de Mauricio Macri, que sigue buscando fórmulas para reducir gastos. Ahora está sobre la mesa la posibilidad de cerrar algunas de sus sedes diplomáticas en el exterior.

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La grave situación económica que atraviesa Argentina por la devaluación de su moneda podría llevar al país a tener que cerrar algunas de las embajadas con las que cuenta en el exterior. Está medida para reducir gastos estaría en sintonía con el duro plan de ajustes anunciado la semana pasada por el presidente, Mauricio Macri.

El ministro de Asuntos Exteriores argentino, Jorge Faurie, ha dejado caer la posibilidad de desprenderse de algunas de sus delegaciones en el extranjero. “Estamos trabajando en ver cómo reducir gastos, cómo reducir los costes que tienen nuestras representaciones en el exterior, que por la diferencia con el cambio supone un impacto alto para nuestro presupuesto”, indicó.

“Analizamos cómo racionalizar recursos y al mismo tiempo mantener el objetivo general de la política exterior que es la inserción argentina en el mundo, para lo cual necesitamos poder llegar con la oferta de nuestros productos”, apuntó.

En virtud de esa crisis financiera, Faurie aseguró que “eventualmente” puede cerrarse alguna sede consular, si se considera que puede cumplirse el objetivo de la política exterior de mejor forma.

Actualmente Argentina cuenta con un total de 155 sedes diplomáticas, sumando las embajadas (85), consulados (61), misiones permanentes (7) y oficinas de representación en países con los que no hay una relación diplomática al uso (2). En el ranking global se encuentra en el puesto número 15.

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