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La alimentación, clave para mejorar la calidad de vida tras una gastrectomía, según los expertos del HURJC

La cirugía produce una serie de cambios fisiológicos como la pérdida de almacenamiento del estómago y del proceso digestivo normal, o la función defensiva frente a los patógenos

El manejo nutricional tras la gastectomía es fundamental para mejorar la calidad de vida y controlar el alto riesgo de malnutrición y la sintomatología clínica digestiva.

Con el objetivo de concienciar e informar sobre las pautas nutricionales que deben seguir las personas durante un tratamiento de cáncer gástrico, el Hospital Universitario Rey Juan Carlos, hospital público de la Comunidad de Madrid, organizó recientemente su III Jornada sobre cáncer gástrico, bajo el título “La importancia de la alimentación y la nutrición”.

Durante el encuentro, dirigido a pacientes, los especialistas del Servicio de Endocrinología y Nutrición del centro mostoleño abordaron los principales retos a los que se enfrentan los pacientes con esta enfermedad que se someten a una gastrectomía total o parcial como parte de su tratamiento.

Miguel Aganzo Yeves, doctor en Nutrición del Servicio de Endocrinología y Nutrición del hospital y uno de los ponentes de esta jornada, resalta que “la gastrectomía produce una serie de cambios fisiológicos que predisponen a la malnutrición crónica y afectan de manera significativa a la calidad de vida de los pacientes”.

Alteraciones más relevantes

Según el experto, las alteraciones más relevantes tras la gastrectomía son la pérdida de almacenamiento del estómago, lo que genera el síndrome de Dumping debido al paso rápido de los alimentos al intestino y deriva en hipoglucemia, sudoración, mareos o diarrea; la pérdida del proceso digestivo normal, y de la función defensiva frente a patógenos, la capacidad de absorber la vitamina B12 y la pérdida de apetito.

“Estas consecuencias -agrega- pueden provocar limitaciones importantes en la vida de los pacientes en el ámbito familiar, laboral y social”. Además, en algunos casos, aumenta la fragilidad o la sarcopenia y, en consecuencia, la morbimortalidad.

Por ello, Aganzo resalta que “el manejo nutricional después de la intervención es fundamental para mejorar la calidad de vida, controlar el alto riesgo de malnutrición y la sintomatología clínica digestiva mediante el seguimiento continuado de estos pacientes”.

En otra parte, el Dr. Francisco Arrieta, especialista en Endocrinología y Nutrición del hospital, añade que, en ocasiones (un 30 por ciento de los casos), se produce diarrea tras la gastrectomía, incluso esteatorrea (pérdida de grasa en heces), y eso agrava aún más la absorción intestinal adecuada, además de complicar la vida diaria del afectado. Por ello se precisa individualizar el tratamiento nutricional y farmacológico siempre que se requiera.

Adaptaciones dietéticas para evitar futuras complicaciones

Durante el encuentro, los profesionales coincidieron en que la alimentación tras una gastrectomía nunca vuelve a ser igual, por lo que es fundamental una correcta adaptación dietética, ya que la tolerancia alimentaria varía según cada paciente, así como realizar un seguimiento personalizado para evitar complicaciones como la desnutrición o la pérdida de masa muscular, que impactan directamente en la supervivencia y la calidad de vida.

Aunque por lo general se individualizan las pautas, en términos generales, el nutricionista indica que “las principales adaptaciones son fraccionar las comidas en pequeñas porciones, mantener una adecuada hidratación y evitar el consumo de azúcares simples para prevenir el síndrome de Dumping”. También enfatiza la importancia de priorizar carbohidratos complejos de bajo índice glucémico, proteínas magras y las grasas saludables en la dieta.

La jornada también abordó la repercusión de la gastrectomía en la vida diaria de los pacientes. “Una correcta alimentación puede marcar la diferencia en la recuperación y permitir que los pacientes mantengan un estilo de vida lo más normal posible”, afirma Aganzo. No obstante, reconoce que el seguimiento de estas pautas puede ser complejo y requiere de apoyo profesional y familiar.

Por otro lado, se informó de los derechos de los pacientes con cáncer gástrico y/o gastrectomizados en relación con la solicitud de certificados de discapacidad y la incapacidad laboral: “Es fundamental que conozcan los recursos disponibles para mejorar su calidad de vida”, concluye el experto.

Con esta jornada, el Hospital Universitario Rey Juan Carlos reafirma su compromiso con la salud y el bienestar de los pacientes con cáncer gástrico, promoviendo la información y el asesoramiento para mejorar su recuperación y calidad de vida.

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