Boris Johnson ha presentado ya todos los detalles de su propuesta para el Brexit, que incluye mantener a Irlanda del Norte dentro de las reglas de la UE durante cuatro años. Además, lanza una amenaza a Europa asegurando que o aprueban su acuerdo o la salida será abrupta.

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En los dos próximos días, Boris Johnson tendrá que demostrar si quiere alcanzar un acuerdo para el Brexit o no. Un pacto con el que se evitaría una salida dura de la UE el 31 de octubre. De momento, el primer ministro ha desvelado los detalles de su propuesta. Aunque también ha lanzado una amenaza a Europa, asegurando que si no aceptan, habrá salida abrupta.

Johnson ha comenzado ya a transmitir su propuesta a los diferentes líderes europeos. Su propósito es entregar el documento este miércoles en la Comisión Europea. “Vamos a presentar en Bruselas lo que creo que son propuestas razonables y constructivas”, ha dicho.

Su plan, sin duda, supone un giro radical a la solución que propuso en su día Theresa May. La exprimera ministra proponía mantener a todo Reino Unido dentro del espacio aduanero de la UE hasta acordar un definitivo acuerdo comercial con los 27.

Por el contrario, Johnson ha asegurado que “bajo ninguna circunstancia” permitirá que haya controles “en la frontera de Irlanda del Norte o cerca de ella”. Una frase para dejar claro que será necesaria la supervisión aduanera.

Según su planteamiento, Irlanda del Norte se sometería a un doble régimen. Saldría junto al resto del país del espacio aduanero de la UE. Por tanto, tendrán que establecerse controles a ambos lados de la isla irlandesa. Pero a su vez se mantendrá alineada por un periodo de cuatro años. Finalizado este tiempo, se regiría por las reglas del mercado interior. A partir de 2025 sería la Asamblea de Irlanda del Norte la que decida si mantiene esa situación o pasa a funcionar con el mismo régimen que el resto de Reino UNido.

“Me temo que después de tres años y medio, la ciudadanía comienza a creer que les están tomando por tontos. Comienzan a sospechar que hay fuerzas en este país que simplemente no quieren que haya Brexit. Y si sus sospechas se confirmaran, creo que habría graves consecuencias en el grado de confianza hacia nuestras instituciones democráticas”, ha dicho Johnson.

El primer ministro ha defendido su plan porque son “medidas técnicas, constructivas y razonables”. Sin embargo, el gobierno irlandés ha reaccionado rápido calificando de “inaceptable” su propuesta. “Propone escoger ciertas reglas del mercado interior para que las cumpla Irlanda del Norte, pero no todas. Y plantea un límite temporal a la solución, algo que de nuevo es inaceptable”, ha dicho Helen McEntee, la ministra irlandesa para Asuntos Europeos.

La propuesta de Johnson tampoco convence a la UE. En primer lugar, porque rompería con el Acuerdo del Viernes Santo de 1998 de que la frontera entre las dos Irlanda debe ser invisible.

Los detalles

Entre los detalles que ya han adelantado los medios británicos de la propuesta de Johnson, destacamos los siguientes, además de la aduana y frontera de las dos Irlandas antes mencionada.

 

IVA y mercado interior

El Gobierno británico exige que Irlanda del Norte se quede exenta del IVA europeo. Lo que supone que desparezcan los controles al respecto. Será un gran obstáculo en las negociaciones.

 

Además, la propuesta de Johnson incluye que Irlanda del Norte permanezca alineada con el mercado interior europeo en productos agroalimentarios y manufacturados. La situación duraría cuatro años. Después, la Asamblea irlandesa decidiría su futuro.

Trabajo, consumo y medio ambiente

El Reino Unido se comprometerá a alinearse con las leyes de la UE en materia de derechos laborales, protección al consumidor y defensa del medio ambiente. Sin embargo, no estaría legalmente obligado a cumplirlas. Lo mismo sucedería con Irlanda del Norte.

Para Johnson, esta propuesta es una victoria. En primer lugar porque podrá culpar a la UE de no alcanzar un acuerdo si finalmente no acepta su plan. También porque el 31 de octubre está a la vuelta de la esquina, lo que podría provocar que Bruselas tengo algo más de flexibilidad. Y en tercer lugar porque si todo falla, seguirá adelante con su plan de salida dura.

Amenaza a la UE

Al hilo de su propuesta, Johnson ha dejado claro que si no se logra un acuerdo, habrá Brexit duro. “Si no logramos un acuerdo sobre lo que es esencialmente una discusión técnica sobre la naturaleza exacta de los futuros controles aduaneros, entonces no tengamos ninguna duda de cuál es la alternativa. La alternativa es una salida sin acuerdo”, ha dicho.

En su discurso, eso sí, ha matizado que no es el escenario que desea. Pero que es “un resultado para el que estamos preparados”.

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