El PP se ha rebelado contra Merkel en Europa por su acuerdo con Sánchez, tras proponerse al socialista Timmermans como presidente de la Comisión Europea.

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Angela Merkel ha intentado evitar un conflicto institucional en la UE al aceptar la propuesta inspirada por Pedro Sánchez para establecer al socialista holandés Frans Timmermans como presidente de la Comisión Europea.

Sin embargo, las buenas intenciones de Merkel chocaban de lleno con las pretensiones y opinión del PP en Europa. Los populares no aceptaron la idea de apoyar al socialista. Sobre todo, porque la situación de bloqueo se debe a que los socialistas no aceptaron al candidato del PPE, el alemán Manfred Weber. Pese a que fue, además, el más votado en las elecciones europeas.

Para Merkel es la primera vez que la desautorizan con tanta contundencia en una reunión del PP europeo. Y eso que habitualmente todos los líderes esperaban a escucharla para aceptar sus indicaciones. Fuentes del partido han hablado ya incluso de “rebelión” dentro del PPE.

Merkel intentó salvar en la medida de lo posible el mecanismo de designación del futuro presidente de la Comisión. Para ello ha creado la figura de los candidatos especiales o ‘spitzenkandidat’. Así, aceptaba que el cargo fuera a parar al socialista Timmermans. Todo ello después de que Pedro Sánchez le prometiera que tendría los 376 votos necesarios para ello. Merkel aceptaba entonces un acuerdo en el que el PPE obtendría la presidencia del Parlamento para Weber y el puesto del Alto Representante. Y los socialistas, por su parte, se harían cargo de la presidencia del Consejo.

Bloqueo institucional

Sánchez se ha esforzado por dar a luz un acuerdo en el que todos estuvieran satisfechos. Sin embargo, su propuesta choca en Italia. Y ni siquiera Macron estaba convencido de esa idea de retener a uno de los candidatos especiales. Añadía además el francés que entre los cuatro puestos en juego haya dos hombres y dos mujeres. Lo que convierte el rompecabezas en un ejercicio aún más complicado.

Lo que suponía un mecanismo para hacer que los electores participasen en la designación del principal cargo en la UE podría acabar siendo una causa de bloqueo institucional. En el mejor de los casos, podría retrasarse todo hasta septiembre.

El papel de Sánchez habrá sido trasladar a la UE el modelo de bloqueo que utiliza en España. Los 28 necesitan un acuerdo antes del miércoles, cuando se ha de elegir al presidente del Parlamento Europeo.

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