La IATA, asociación internacional que representa a 290 aerolíneas de todo el mundo, ya ha creado una guía de cómo se viajará en avión en la era post Covid-19. Han elaborado un protocolo que podría incluir cuestionarios sanitarios previos o accesos limitados a las terminales.

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Las aerolíneas tienen ya un plan para retomar la actividad tras el Covid-19. En un escenario diferente al de antes de la pandemia, se preparan para lanzar una guía de cómo se viajará en avión una vez se levanten las restricciones. Algo que ocurrirá en muchos países en las próximas semanas.

Ha sido la IATA, asociación internacional que agrupa a 290 aerolíneas que controlan el 80% del tráfico aéreo mundial, la que elaborado una hoja de ruta para ello. Bajo el título ‘Bioseguridad para el transporte aéreo. Un protocolo para reiniciar la aviación’, se detallan las medidas a adoptar en cada viaje en avión. Desde antes de entrar al aeropuerto de salida hasta que se abandona el del nuestro destino. Sin olvidar el paso por el mismo avión, para que el trayecto sea seguro.

Antes de salir

Los pasajeros tendrán que tomar medidas ya desde su casa. Según la IATA, los gobiernos tendrán que recopilar información médica de los viajeros.

Ésta será completada usando canales ya empleados y fiables como los programas electrónicos de autorizaciones de viajes o de visas. Se trataría de una especie de pasaportes sanitarios o controles previos.

En el aeropuerto

Una vez se llegue al aeropuerto, la IATA propone limitar el acceso a la terminal sólo a los que vayan a viajar. Salvo que necesiten alguna ayuda por dependencia o sean menores. Se acabaron así las despedidas y recibimientos en los aeropuertos.

Después de acceder, se requiere que los procesos se acorten. Así, cada pasajero tendrá que reducir el contacto. En la medida de lo posible, se insta a tener un sistema de control biométrico para tomar la temperatura a los viajeros.

Los pasajeros tendrían que usar mascarillas en todo momento y respetar las distancias, incluso en las colas. Algo que podría ser inviable en terminales pequeñas, que tendrían que operar entre el 20% y el 40% de su capacidad.

A la hora de realizar los check-in, la IATA propone que que se incentive para que cada pasajero lo haga por su cuenta con sistemas electrónicos o tarjetas de embarque. Y con etiquetas para el equipaje impresas ya en casa. También se recomiendan medidas de auto-escaneo y control biométrico para reducir el contacto con el personal de tierra.

No descartan test rápidos para los pasajeros o pasaportes de inmunidad, cuando estén disponibles.

En los aeropuertos de llegada el protocolo establece una nueva toma de temperatura de los pasajeros. Es muy probable también que tengan que rellenar cuestionarios sobre salud y aportar detalles de su estancia para rastrear sus movimientos si fuera necesario. Para reducir el contacto en los controles se apuesta por el uso de app para móviles y tecnologías biométricas.

En el avión

A bordo del propio avión, la IATA insiste en el uso obligatorio de mascarillas. Tanto en los pasajeros como en la tripulación. Se apuesta por simplificar los servicios y servir comidas ya preparadas para evitar contactos.

Se evitarán las aglomeraciones a bordo y se limitarán las colas para el baño. No se contempla dejar asientos libres ya que los filtros HEPA con los que están provistos los aviones más modernos, renuevan el aire cada tres minutos. Se trata de sistemas muy eficaces contra los virus y hacen muy complicada la propagación de la enfermedad en el interior del avión.

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