Jair Bolsonaro, el presidente de Brasil, ha lanzado un tuit que indignaba, levantaba críticas y provocaba vergüenza ajena en todo el mundo. El líder brasileño mostraba a dos hombres practicando la lluvia dorada durante el Carnaval.

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El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, publicaba un tuit en su cuenta para atacar al Carnaval. Para ello, adjuntaba un vídeo en el que se veía a una pareja realizando una lluvia dorada. Una práctica sexual que consiste en que una persona orina sobre la otra. La intención de Bolsonaro era ganarse a los más conservadores. Aquellos que incluso tachan el Carnaval de diabólico. Sin embargo, el fracaso ha sido sonoro.

El tuit de Bolsonaro ha creado una gran indignación, ha levantado un torrente de críticas y provocado vergüenza ajena en muchos brasileños.

Después de ser criticado en los llamados ‘blocos’, como se conoce en el país carioca a las comparsas, Bolsonaro respondía tachando al Carnaval como una orgía de decadencia. Y, para ilustrarlo, lanzaba el tuit siguiente.

El vídeo está supuestamente rodado en un ‘bloco’ de Sao Paulo el pasado martes. En él se ve a un hombre haciendo una gráfica exposición de masturbación anal. Después, otro hombre le practica lluvia dorada, -es decir, le orina encima-. Bolsonaro acompañó su tuit con este mensaje: “No me siento cómodo mostrando esto pero tenemos que exponer la verdad a la población, para que tenga conocimiento y tome sus prioridades. Esto es en lo que se han convertido muchos ‘blocos’ callejeros en el Carnaval brasileño. Comenta y saca tus conclusiones”.

En otro tuit posterior, Bolsonaro se preguntaba que era una lluvia dorada.

Fracaso de estrategia

Sin embargo, la estrategia de Bolsonaro ha sido un auténtico fracaso. El vídeo ha provocado la indignación hasta de los sectores más conservadores y radicales.

Muchos le han tachado de pornógrafo. Otros han asegurado que ha traspasado límites al compartir ese vídeo.

Los partidos de la oposición han anunciado que le denunciarían por difundir obscenidades en las redes sociales. Y ha habido quien hasta ha puesto en entredicho la salud mental del presidente brasileño.

El tuit provocaba así una oleada de críticas, levantaba una gran indignación en todos los sectores sociales y era calificado de vergüenza ajena por la población general.

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