Los cuadernos del chófer de un ex alto cargo argentino dejan sin salida judicial a Cristina Kirchner. Los libretos, con toda una red de sobornos, han desatado la tormenta perfecta en Argentina.

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Durante doce años, los Kirchner lideraron Argentina casi sin oposición. Primero Néstor y después Cristina, comandaron la llamada “década ganada”. Un momento en el que el país despega económicamente. Ahora, los cuadernos de un chófer de aquella época dejan sin salida judicial a la expresidenta argentina.

Sobre todo, porque también fue una etapa de expolio de las arcas públicas. Las denuncias sobre corrupción se han multiplicado, aunque la Justicia ha mirado hacia otro lado. Hasta ahora. La aparición de los cuadernos del chófer de un ex alto cargo kirchnerista han dejado sin salida a Cristina Kirchner.

Los grandes empresarios que aparecen en esa red de sobornos han comenzado ya a confesar. Algo que acorrala más que nunca a la expresidenta argentina. Varios de esos testimonios han llevado al juez a ordenar el registro de las casas de la hoy senadora.

A la Justicia le queda ahora sólo cerrar el círculo y encontrar los cientos de millones que supuestamente pagaron los Kirchner en sobornos durante años. Para eso, el Gobierno de Macri ha ofrecido incluso una recompensa monetaria a “aquellas personas que aporten datos precisos que conduzcan a la recuperación de dinero, divisas o bienes” en esta causa.

Cristina Kirchner

Aunque sin salida judicial a la vista, Cristina Kirchner asegura que sufre una “persecución política”. Sin embargo, es cuestión de tiempo que le pidan prisión preventiva. Pero tendrán que enfrentarse al Senado, donde el oficialismo no tiene mayoría y depende del peronismo no kirchnerista para poder quitar su fuero a la expresidenta.

El chófer

El escándalo saltó hace un par de semanas, cuando aparecieron los cuadernos del chófer Óscar Centeno. Fue describiendo, junto a su jefe, durante varios años, los traslados que hizo con él con bolsos repletos de dólares. El dinero venía de sobornos que grandes empresarios pagaban a altos cargos del Gobierno de los Kirchner.

El destino de ese dinero siempre era, supuestamente, la residencia presidencial de Olivos, la Casa Rosada y el piso de los Kirchner.

El chófer es hoy testigo protegido y su declaración llevó a la detención de su exjefe, varios exdirigentes kirchneristas y media docena de empresarios. Estos últimos se acogieron a la llamada “ley del arrepentido”. Permite una reducción de condena para aquellos imputados que brinden información relevante sobre una causa judicial.

También se han arrepentido algunos de los que fueron miembros del kirchnerismo. Entre ellos, Claudio Uberti, que acusa a la expareja presidencial de guardar millones de dólares en bóvedas de sus propiedades. Después, los blanqueaba a través de sus hoteles.

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