Chicote batió nuevo récord de temporada, alcanzando su máxima audiencia este miércoles. Lo hace con una entrega en la que una tetería de Melilla es protagonista. Local que sigue abierto dos años después pero sin la plantilla que mostraba.

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Después de algunas entregas en las que el local que reformaba Chicote cerraba, ‘Pesadilla en la cocina’ logra salvar a una tetería del desastre. Dos años después de grabar esta entrega, el restaurante sigue abierto y recibiendo clientes, aunque sin ninguno de los miembros de la plantilla que aparecía en el programa. Además, el espacio de La Sexta bate récord de audiencia.

Chicote viajó esta vez a Melilla. Allí, la tetería Nazarí demandaba su ayuda urgentemente. Su dueño, Mohamed, un amante de este tipo de gastronomía y un jefe totalmente desconcertante. Déspota y tierno, emocionado en el momento menos esperado pero de fuerte carácter.

Además, su desconfianza marcaba el devenir de la tetería. Y es que, celoso de sus recetas, no dudaba incluso en mantener en secreto las mismas. Ni siquiera sus empleados tenían acceso a ellas hasta tener los platos completamente acabados. “Para que no me roben las ideas”, se justificaba.

Convencido de la excelencia de sus platos, a Mohamed le bajó los humos rápido Chicote. El cocinero no dudó en calificarlos de “comida para estudiantes”. Además, aseguraba haber llevado el té a Melilla. Algo que provocó más de una broma y comparación en Twitter.

Entre las bromas más repetidas, también, el espíritu viajero de Mohamed. El dueño de la tetería aseguró haber vivido “en muchos países del mundo como Gran Canaria y Granada”.

Pero sorprendente era el dueño, no menos lo era la plantilla. Unos camareros complicados que llamaron mucho la atención en redes sociales. Jóvenes y sin experiencia, “no tienen capacidad ni para llevar un kiosko de chuches”. Eso sí, carácter tenían un rato. La insolencia y sus enfrentamientos con Chicote fueron constantes.

Los vaciles al cocinero, al dueño y a los comensales eran continuos. “No tienes ni idea de lo que hablas”, le dijo uno de ellos. Concretamente, Jaime fue quien más comentarios suscitó en Twitter.

Por su parte, las camareras llamaron la atención por su belleza exterior. Muchos pidieron incluso los perfiles en Instagram de las jóvenes, que causaron furor pese a que su profesionalidad quedó bastante en duda. Lo que llevó también a más de una crítica.

Pese a todo, Chicote les reformó el local y llevó a Mohamed a una Escuela de Hostelería. Allí, el ayudante de cocina reconocía “no tener ni idea”. Hecho su trabajo, Chicote dejaba una tetería con una plantilla ilusionada y un dueño encarrilado.

Local abierto

Tanto es así que, dos años después, Mohamed parece haber tomado nota. El local sigue abierto aunque con una plantilla completamente diferente. En Twitter, los usuarios buscaban reseñas del sitio y confirmaban que seguía en pie.

Audiencia

Con todo ello, Chicote logró récord de temporada. ‘Pesadilla en la cocina’ logra ser segunda opción de la noche y marcar máximo. El propio cocinero lo celebraba en Twitter agradeciendo el apoyo.

Y es que nada menos que más de 1,9 millones de espectadores fueron la media, logrando un 11,5% de share.

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