Emmanuel Macron utilizó su último discurso ante la Asamblea General de la ONU para desafiar abiertamente la narrativa de Donald Trump sobre Gaza y cuestionar la diplomacia estadounidense en el conflicto. El presidente francés, que abandonará el poder el año próximo, eligió este escenario para lanzar uno de sus mensajes más contundentes en política exterior.
Horas antes, Trump había presumido desde la misma tribuna de haber logrado la paz en Gaza. «Unas semanas más tarde, pusimos fin a la guerra en Gaza, salvando miles y miles de vidas», afirmó el mandatario estadounidense. Macron respondió sin rodeos: «Algunos se jactan de una supuesta paz. Pero esa paz no ha reabierto el acceso humanitario ni un solo segundo. ¿Vamos a quedarnos de brazos cruzados viendo este espectáculo que debería avergonzarnos a todos?».
El dirigente francés fue más allá y planteó una disyuntiva de fondo: «La cuestión que se nos plantea es si queremos vivir en un estado de naturaleza, con un retorno de la ley de la selva, o en una sociedad internacional civilizada». Instó además a los países presentes a respaldar a la ONU frente a lo que denominó un «nuevo orden de impunidad».
La chispa de Cisjordania y la reacción de Netanyahu
Macron dirigió también una crítica directa a Israel por sus acciones en los territorios palestinos. «Miren lo que está sucediendo en Cisjordania, donde se cometen violaciones a diario. Hamas nunca ha operado en Cisjordania», sentenció. Las palabras generaron incomodidad incluso en la propia delegación francesa: un diplomático aclaró después que el presidente quiso decir que Hamas «no gobierna» Cisjordania, no que no tenga ninguna presencia.
La aclaración no bastó para calmar al primer ministro israelí, Beniamin Netanyahu, cuya oficina calificó las declaraciones de Macron de «grotesca absurdidad». El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, acusó al presidente francés de mentir y se comprometió a «reforzar» los asentamientos en Cisjordania, territorio donde Israel aprobó el año pasado más de 3.400 nuevos asentamientos pese a las advertencias de la comunidad internacional. El propio Smotrich ha reconocido en múltiples ocasiones que su objetivo es impedir la independencia palestina.
Desde Washington, el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, también arremetió contra el presidente francés: «Es difícil imaginar un discurso más alejado de la realidad que el de Macron en la ONU».
El contexto en Cisjordania es grave. Unos 3,3 millones de palestinos conviven con cientos de controles militares y cerca de 700.000 colonos israelíes en asentamientos que el derecho internacional considera ilegales. Según la oenegé israelí Betselem, desde el 7 de octubre de 2023 el ejército y los colonos han matado a más de 1.100 palestinos en la zona, incluidos 240 menores. La ONU cifra en 41 los israelíes fallecidos en ataques palestinos o durante incursiones militares en el mismo periodo.
El plan de recuperación para Gaza, en el horizonte
Mientras el debate diplomático se agudiza, la Junta de Paz para Gaza impulsada por Trump prepara un plan de recuperación de seis meses y 2.450 millones de dólares que presentará este miércoles. El proyecto incluye 66 iniciativas repartidas en áreas como infraestructuras, desarrollo humano, transformación digital y seguridad. La puesta en marcha está prevista tras las elecciones israelíes del 27 de octubre.