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Netanyahu lanza en Cisjordania una operación sin precedentes desde 1967 tras el ataque de Hebrón

Netanyahu anuncia una operación a gran escala en Cisjordania con evacuaciones forzosas, demoliciones y el cerco de Hebrón tras la muerte de dos soldados israelíes, a cuatro días de las elecciones

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, durante su discurso en el Congreso de los Estados Unidos. Foto: ©Benjamin Netanyahu/ Oficial.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha anunciado este viernes una operación militar a gran escala en Cisjordania ocupada, con evacuaciones forzosas de residentes, registros casa por casa y demolición de infraestructuras. La decisión llega después de un tiroteo cerca de Hebrón que ha costado la vida a dos soldados israelíes, según ha confirmado el Ejército, y se produce solo cuatro días antes de las elecciones del 27 de octubre.

El ataque, además, ha dejado cinco heridos, dos de ellos en estado crítico. Las fuerzas israelíes han abatido a los dos supuestos asaltantes, identificados como Mohamad Yaaba y Firas Yaaba, ambos de 27 años y vecinos de Hebrón. Según 'The Times of Israel', serían familiares, aunque no está clara la relación exacta.

Una ofensiva "sin precedentes desde 1967"

En un videomensaje, Netanyahu ha asegurado que las Fuerzas de Defensa de Israel "entrarán en los barrios de donde surgieron los terroristas, evacuarán a los residentes, registrarán casa por casa y desmantelarán la infraestructura terrorista". El primer ministro ha afirmado que el Ejército está preparado para actuar "a una escala no vista desde la Guerra de los Seis Días", en 1967, una comparación que da la medida de lo que pretende vender al electorado.

Netanyahu ha ordenado además el cierre "total" e indefinido de Cisjordania desde hoy, el cerco de Hebrón y la preparación de un bloqueo completo de lo que Israel denomina Judea y Samaria. Hebrón ya se encuentra bajo cordón militar. El mandatario ha prometido, asimismo, oleadas de arrestos masivos y ha dicho que los responsables "no tienen lugar para esconderse".

El primer ministro ha vinculado el atentado con el calendario electoral: "Hace unas semanas advertimos sobre los intentos de nuestros enemigos de hacernos daño de cara a las elecciones. Eso es precisamente lo que intentaron hacer aquí".

Demoliciones y presión de la ultraderecha

La parte más dura del paquete llega de la mano de los socios ultras del Gobierno. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, ha ordenado demoler "de inmediato" una "amplia hilera" de viviendas cercanas al lugar del tiroteo, una orden que debía ejecutarse en cuestión de horas. Según la ONG B'Tselem, las demoliciones ya han comenzado.

Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ha hablado de una "mañana difícil" y ha defendido que no puede permitirse "la existencia de un 'Estado terrorista' en Judea y Samaria", al tiempo que ha vuelto a exigir el desmantelamiento de la Autoridad Palestina.

La respuesta de las organizaciones de derechos humanos no se ha hecho esperar. La directora ejecutiva de B'Tselem, Yuli Novak, ha acusado al Ejecutivo de anunciar "sus próximos crímenes con anticipación" y ha denunciado que Netanyahu y el ministro Katz pretenden vaciar un barrio palestino de Hebrón y repetir el desplazamiento masivo y la destrucción ya infligidos en los campamentos de refugiados del norte de Cisjordania. La ONG ha pedido a la comunidad internacional que intervenga de inmediato para frenar lo que define como una "campaña de limpieza étnica".

El movimiento sitúa a Israel ante un escenario de máxima tensión en el terreno y con un doble filo político: refuerza la imagen de firmeza de Netanyahu a las puertas de las urnas, pero amplía el riesgo de una escalada regional y de un nuevo aislamiento diplomático.

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