Un acuerdo entre los gobiernos central y vasco ha sido el que ha hecho a Íñigo Urkullu cambiar de opinión y asistir finalmente a la Conferencia de Presidentes de este viernes.

Dos iban a ser las sillas que se quedaran vacías este viernes en la Conferencia de Presidentes presencial convocada por Pedro Sánchez en La Rioja. Tanto el presidente Quim Torra como el lehendakari, Íñigo Urkullu, declinaron la invitación, alegando diversos motivos. Sin embargo, la sorpresa se producía a primera hora de la mañana, durante la llegada de las autoridades al lugar del encuentro entre CCAA. Urkullu aparecía tras lograr un acuerdo que le hizo cambiar de opinión a última hora.

Los gobiernos central y vasco llegaban a un pacto este mismo viernes por la mañana sobre la senda de déficit y la capacidad de endeudamiento del País Vasco. Por lo que Urkullu accedía a estar en la Conferencia de Presidentes.

El Ejecutivo de Sánchez cede así a las pretensiones de Urkullu. Y mantendrá una reunión bilateral mediante la llamada Comisión Mixta del Concierto. Aunque sin determinar la fecha, han establecido que se produzca en la primera quincena de septiembre.

El acuerdo consiste en establecer un déficit del 2,6% para este año 2020 en el País Vasco. Es decir, unos 1.700 millones de euros. También que el objetivo de deuda pública sea del 15,9%. Unas previsiones que pueden ser modificadas si se producen cambios en el ámbito macroeconómico.

Exigencias

La reunión de la Comisión Mixta fue una de las exigencias de Urkullu a Sánchez para acudir a la cita de este viernes con el resto de presidentes autonómicos. Aunque en un primer momento el presidente del Gobierno intentó convencer al lehendakari por carta, finalmente ha accedido a sus peticiones.

Han sido tres días de negociaciones entre el consejero de Haciendo vasco y la ministra María Jesús Montero. Y entre el propio Urkullu y Sánchez.

Con la presencia del presidente vasco, la Conferencia de Presidentes sólo tendrá una silla vacía, la de Quim Torra. El dirigente catalán alegaba que la situación epidemiológica en Cataluña requería de todos sus esfuerzos y que rechazaba de plano que fuera Felipe VI el que presidiera la apertura de la reunión.

Este mismo viernes, la consejera Meritxell Budó ha pedido ya una reunión bilateral con Sánchez para pedir 30.000 millones. Cantidad que, en opinión de la Generalitat, les corresponden de los fondos europeos.

Comentarios