Alemania y Holanda siguen reticentes a tomar medidas contra la crisis del coronavirus y bloquearon este jueves el plan de choque de la UE. España e Italia, los países más afectados, han logrado al menos que las negociaciones se reanuden en dos semanas.

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La cumbre (telemática) europea sobre la crisis del coronavirus terminaba prácticamente sin acuerdo. Este jueves, Pedro Sánchez se reunía desde su despacho con el resto de líderes políticos para afrontar la reactivación económica. Sin embargo, Alemania y Holanda bloquearon los intentos por llevar a cabo un ‘plan Marshall’ con el que paliar la situación.

De un lado, los partidarios de esta intervención. Liderados además por el propio Sánchez. Por el otro, los socios reacios a intervenir demasiado, con Alemania y Holanda como grandes obstaculizadores.

El objetivo de esta cumbre era pactar una «estrategia coordinada» para recuperar la normalidad social, económica e industrial de la UE. Una vez se superara la pandemia. Sin embargo, desde el norte no están dispuestos a compartir los costes de la peor crisis sanitaria de los últimos 80 años.

Tanto Sánchez como el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, se negaron a secundar una declaración conjunta plagada de vaguedades y sin medidas concretas. La presión de España e Italia hizo finalmente que los 27 dieran dos semanas al Eurogrupo para que presente propuestas con las que afrontar este «shock sin precedentes».

Fue Sánchez quien con un rotundo ‘no’ obligó a replantear los términos del texto. El presidente español advirtió que no suscribiría ningún acuerdo que no fijara un mandato claro a los ministros de Economía para seguir trabajando. Su negativa, secundada por Italia, obligó a concretar un plazo para presentar un nuevo plan. Ofrecieron tres semanas. Pero Italia pidió 10. Finalmente, dos semanas.

La reunión fue tensa. El norte, partidario de que cada país salga de la crisis con sus recursos y como pueda. El sur, pidiendo una actuación coordinada. Entre los primeros, Holanda y Austria, los más duros. Y una Alemania que se niega a aceptar los eurobonos que han propuesto desde Francia, España e Italia.

Las acusaciones de Alemania y Holanda

Alemania y Holanda se niegan a que la crisis se solucione con recursos comunitarios. Cuentan con el apoyo de Austria y Finlandia entre otros. Prefieren que se lleve por la vía nacional y se aprovechen la suspensión temporal del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Éste fijaba un límite de déficit del 3%. Y que se apliquen las ayudas de Estado.

Sin embargo, ambas medidas benefician especialmente a los países con amplio margen de maniobra fiscal, como Alemania y Holanda.

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