PSOE, PP, Cs, Podemos y Vox arrancaban la campaña electoral del 26M de maneras muy distintas. Mientras entre los socialistas la preocupación por el estado de Rubalcaba marcaba el inicio, los de Abascal se fueron a Paracuellos.

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Como manda la tradición, a las 00:00 horas de este viernes se daba pistoletazo de salida a la campaña electoral para el 26M. PSOE, PP, Cs, Podemos y Vox la iniciaban de distintas formas pero todos seguros de que estas elecciones son una segunda vuelta de las generales celebradas el pasado 28 de abril.

Los cabezas de cartel para las autonomías, localidades y Europarlamento se reunían en diferentes puntos para arrancar una campaña que podría dar un vuelco al color del mapa político en España.

Los pactos pendientes para el Gobierno central pueden estar condicionados por lo que suceda el 26M. Solo unos días antes, el 21 de mayo, se constituyen las Cortes y debe elegirse al presidente y la Mesa del Congreso. Un proceso en el que el PSOE tendrá que empezar a mostrar sus cartas respecto a su posible pacto con Podemos.

Pero la campaña será mucho más y los partidos arrancaban con sus objetivos muy claros.

PSOE

Iratxe García, número dos de la lista europea socialista, Ángel Gabilondo y Pepu Hernández se reunían en la Puerta de Alcalá para arrancar la campaña. Los tres estuvieron acompañados por Ábalos y la preocupación por la salud de Pérez Rubalcaba. 

El empeoramiento del exvicepresidente del Gobierno, que se encuentra en estado de “extrema gravedad”, marcaba ese inicio de campaña. De hecho, todos los candidatos comenzaban sus intervenciones con palabras de ánimo y afecto al político socialista y a su familia.

Metidos en consignas políticas, Pepu Hernández quería evidenciar su confianza en ganar en Madrid capital. Y recogía el guante lanzado por Carmena para llevárselo a su terreno: “Hagamos realidad el ofrecimiento de Manuela Carmena de apoyarme cuando gane”.

Además, invitaban a los madrileños a movilizarse “por nuestros derechos y libertades” y “contra la resignación”.

PP

Pese a la encuesta del CIS, Pablo Casado se mostraba optimista y confiaba “en la remontada” de su partido el 26M. El líder popular escogía el Templo de Debod para arrancar su campaña.

Junto a él, la candidata de su partido al Parlamento Europeo, Dolors Montserrat. Y también los candidatos al Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid, José Luis Martínez-Almeida e Isabel Ayuso respectivamente.

Casado llamaba al voto útil y se reivindicaba como “la casa común del centroderecha”. Lejos de la campaña de las elecciones generales, proclamaba al PP como la “fuerza política moderada, la fuerza tranquila pero imparable”.

Ciudadanos

Garicano, Villacís y Aguado arrancaban con el objetivo de luchar contra “nacionalistas y populistas”. Los tres escogían la sede del partido en Madrid, situada en la calle Alcalá, para la tradicional pegada de carteles.

Aunque son elecciones municipales y autonómicas también, Ciudadanos se centraba en ofrecer un proyecto europeo sólido. “Los populismos y los nacionalismos quieren destrozar el proyecto de paz y prosperidad que es Europa. Desde Ciudadanos vamos a trabajar unidos para que esto no suceda”, decía Garicano.

Podemos

La formación morada congregó a sus seguidores en Leganés. Hasta allí se trasladaron Pablo Iglesias, Alberto Garzón, Isabel Serra (candidata a la Comunidad de Madrid) y su número dos, Sol Sánchez, entre otros. Ésta última reconoció que su objetivo es “quitarle Madrid a la derecha que nos ha estado jodiendo en las últimas dos décadas”.

Iglesias tomó la palabra para mostrar su “orgullo por haber roto todas las expectativas en las anteriores elecciones”. “No basta gobernar en el Estado, hay que arrimar el hombro para hacerse con las Comunidades Autónomas y que las competencias en Educación y Sanidad se noten en nuestros gobiernos”, decía.

Vox

El partido de Santiago Abascal elegía un lugar que, sin duda, era toda una declaraciones de intenciones para el arranque de su campaña. Vox se trasladaba hasta Paracuellos del Jarama, un emplazamiento ligado a las matanzas de franquistas durante la Guerra Civil. Sin embargo, han preferido no hacer mención alguna a la Historia. Y aseguraban haber elegido un polígono industrial como símbolo de la “España que madruga”.

Hasta el último momento, Vox ha mantenido en secreto el sitio elegido. Y, finalmente, celebraban el acto en una nave de restauración de muebles de esta localidad cercana a Barajas.

Abascal arropaba al candidato al Parlamento Europeo, Jorge Buxadé; a la candidata a la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio; y al candidato a la Alcaldía de la capital, Javier Ortega Smith. 

Carmena y Errejón

Por último, Manuela Carmena e Íñigo Errejón se reunían en Orcasitas, un barrio al sur de Madrid. Allí, el lema más escuchado ha sido el de “no pasarán”. El grito utilizado durante el asedio de Madrid en la Guerra Civil. Y que ha servido a ambos para apelar a frenar a la extrema derecha. Los candidatos han alertado de los peligros de la llegada de Vox a las instituciones.

El optimismo por la encuesta del CIS marcaba este arranque de campaña. Y llamaban al voto porque “las elecciones las decidirá la abstención”.

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