Josep Borrell protagonizaba en Alemania un enfado y salida brusca ante una pregunta por Cataluña. El ministro de Exteriores se quitaba el micrófono y salía de plano tras evidenciar las “mentiras” del periodista sobre ciertos datos del CIS.

Publicidad

El ministro de Exteriores, Josep Borrell, ha protagonizado un enfado y salida brusca de una entrevista tras una pregunta por Cataluña.

Ha sido en la televisión alemana DW News y aunque la entrevista fue la semana pasada, no se ha hecho pública hasta ahora. El canal, que emite en inglés, ha explicado que tras unos tensos minutos hablando con sus asesores, Borrell volvía a su asiento para terminar lo empezado. Todo ello después de haberse quitado el micrófono y salido de manera brusca de plano.

La entrevista comenzó cordial. Sin embargo, el gesto de Borrell se torció cuando el periodista Tim Sebastian le preguntó por qué no se debatía en España una reforma constitucional que permita la autodeterminación de Cataluña.

Borrell contesta asegurando que los catalanes no han ido con una propuesta al Congreso. Y recuerda el caso vasco, que sí se presentaron ante la Cámara.

La tensión va en aumento hasta que estalla con un dato. El periodista expone que el 70% de los españoles quieren una modificación constitucional. Borrell pregunta con sorpresa de dónde saca ese dato. “Del CIS español”, responde el entrevistador.

Es entonces cuando el ministro pregunta “sobre qué” quieren la reforma constitucional. Y el periodista insiste en que simplemente algún tipo de reforma. Sin embargo, con sus palabras, daba a entender que sobre la cuestión catalana. Es entonces cuando Borrell decide terminar la entrevista.

El ministro no dudó en quejarse a su interlocutor porque estaba “mintiendo continuamente”. “No quiero seguir haciendo esto”, dice antes de quitarse el micrófono y salir de manera brusca.

Regreso y nuevo enfrentamiento

Tras hablar durante unos minutos con sus asesores, Borrell vuelve a su asiento. El ministro regresaba y aprovechaba, de paso, para decirle al periodista que tenía que mejorar sus preguntas.

Recriminó a Sebastian que sus cuestiones eran “sesgadas” y que esperaba que la próxima vez no le hiciera preguntas tan “partidistas”. “No estoy aquí para hacerle las preguntas que usted quiere”, respondió tajante a su vez el entrevistador.

Publicidad

Comentarios