Una vez pase el confinamiento, el mundo tendrá más gente con ansiedad, miedo y estrés. Así lo advierte la OMS, que asegura que el encierro, el duelo por los muertos y la crisis económica pasarán factura psicológica.

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Después de casi mes y medio de confinamiento, España ve algo más cerca la salida de las casas. Sin embargo, ¿qué vendrá después? Según la OMS, los problemas psicológicos aumentarán y habrá más gente con miedo, ansiedad y estrés principalmente.

Los más de 160.700 muertos en todo el mundo, algo desconocido desde hace décadas, y la crisis económica harán que muchos sufran problemas psicológicos. Dará igual si el confinamiento se ha pasado en una casa de lujo o en un piso humilde. El coronavirus ha supuesto un acontecimiento traumático y eso dejará huella en todos.

Los expertos afirman que tendrá efectos como los de las grandes catástrofes, atentados y guerras. Los que hayan enfermado, los que hayan perdido a alguien por el Covid-19 y quienes se encuentren en grave crisis económica serán, sin duda, los que más problemas achaquen cuando todo pase. «Habrá una avalancha de trastornos del ánimo y de ansiedad en los próximos meses y años en todo el mundo», dice el epidemiólogo e investigador Sandro Galea.

Eso incluye depresión, ansiedad, estrés postraumático, mayor consumo de alcohol y violencia machista. Lo que llevará aparejado también grandes consecuencias económicas y sociales. La OMS vaticina que uno de cada padecerá una afectación mental, el doble que en circunstancias normales.

El Ministerio de Sanidad puso hace un tiempo un teléfono para consultas psicológicas. Entre las preguntas que más se repiten dudas sobre qué pasará tras el confinamiento. También si se tiene peligro de contagio, cómo estarán los mayores de la familia o si si volverá con normalidad al trabajo.

La incertidumbre es, sin duda, el estado más repetido. En el trabajo, en la salud y en la vida cotidiana, lo que lleva a estrés y ansiedad. El hecho de no saber cuándo terminará todo realmente también provoca esta sensación de incertidumbre general.

También se repiten los casos de irritabilidad, cambios de ánimo e insomnio. La cuarentena provocará además confusión, ira y síntomas de estrés postraumático. Que se manifiestan en pesadillas y recuerdos que reviven la experiencia dolorosa.

La experiencia de China

En China ya se están viendo estos efectos psicológicos. Tras salir del confinamiento, un tercio de la población sufría ansiedad moderada o severa.

En España además, advierten que desde la Guerra Civil no se vive una situación en la que toda la ciudadanía esté amenazada. Solo las generaciones más mayores recuerdan aquello. La mayoría de los españoles no ha vivido esas situaciones, por lo que es algo nuevo.

A todo ello se une el echo de los duelos en soledad. Las familias no pueden despedirse de sus fallecidos, lo que dificulta la gestión de la muerte.

En el otro lado, los afectados por la crisis económica. La experiencia de la crisis de 2008 muestra que la depresión aumentó un 18%, la ansiedad un 8% y los trastornos por abuso de alcohol un 5%.

Todos los expertos coinciden en asegurar que los médicos de cabecera serán fundamentales para detectar esa avalancha de sufrimiento y recomendar atención psicológica.

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