Los controles policiales aumentarán este fin de semana para evitar desplazamientos a segundas residencias y ‘escapadas’ de fin de semana. Ante la previsión de que haya quien quiera saltarse el confinamiento, las salidas de las ciudades estarán más vigiladas que nunca.

Publicidad

DGT, Guardia Civil y policías autonómicas como los Mossos comenzarán este viernes a aumentar los controles en las salidas de las grandes ciudades. El objetivo es evitar que muchos intenten saltarse el confinamiento e irse a sus segundas residencias. Algo que ya pasaba en Bilbao este pasado jueves. Tanto es así que se formaba un gran atasco a la salida.

Las limitaciones del estado de alarma son claras. Se prohíben los desplazamientos salvo si hay razón justificada. Pasar el fin de semana en una segunda residencia no es, ni mucho menos, uno de estos supuestos. Está totalmente prohibido desplazarse para pasar unos días en otro sitio que no sea el lugar habitual de domicilio o el elegido para el confinamiento.

Por eso, y ante el temor de una avalancha de desplazamiento, se aumentarán los controles policiales en las grandes ciudades. La Guardia Civil ya tiene en marcha 3.000 controles de carretera. Y se reforzarán a partir de este viernes.

Los agentes identificarán y denunciarán a todos los que circulen saltándose la normativa. Y si el vehículo está ocupado por más de una persona (que no sea menor o dependiente), se recibirá otra denuncia por ello.

Las sanciones oscilan entre los 600 y los 30.000 euros.

Primeras condenas

Por el momento, las primeras condenas impuestas por saltarse el estado de alarma comienzan a llegar.

La primera, en Santa Cruz de Tenerife. Este miércoles, un juzgado de la ciudad realizaba dos juicios rápidos a dos personas que se saltaron la cuarentena sin poder alegar alguna de las situaciones excepcionales para salir que recoge el estado de alarma.

Los dos acusados reconocieron los hechos antes el juez. El magistrado les impuso a cada uno una pena de multa.

El primer condenado deambulaba «sin rumbo aparente». No dio explicaciones sobre si se saltaba el confinamiento por alguno de los supuestos permitidos y se negó a identificarse. Además, no dudó en encararse a los agentes, a los que acabó agrediendo.

Además, Policía Nacional y Guardia Civil detuvieron el miércoles a 60 personas por hechos relacionados con infracciones del estado de alarma.

En los últimos días, además, se ha disuelto una concentración de la Iglesia Evangélica en Sevilla. Concretamente, en la barriada de las 3.000 viviendas. Y alrededor de 75 personas eran detenidas al encontrarse en una fiesta clandestina.

Publicidad

Comentarios