Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, asegura que la región no está todavía preparada para pasar a la fase 1 de la desescalada. «No quiero tener prisa», ha dicho. Por el contrario, su vicepresidente, dice lo contrario.

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«Yo no quiero tener prisa para acceder a nada porque he sido la primera que he visto lo que ha pasado en la Comunidad», ha dicho Isabel Díaz Ayuso. La presidenta madrileña aseguraba así que la región no está todavía preparada para pasar a la fase 1 de la desescalada. Un periodo que arrancará para muchas provincias el próximo 11 de mayo.

«Sí tengo prisa por acabar con esa maraña de pasos y burocracia, que no ayudan en nada», ha dicho sobre el plan de fases. «Es un sinsentido», ha opinado en una entrevista para RNE. En ella ha mostrado su reticencia a que la Comunidad de Madrid de un paso más en el desconfinamiento.

Según Ayuso, todavía hay ocupadas 640 camas de UCI, lo que hace desaconsejable dar el paso y aliviar las medidas de encierro.

Pese a ello, será este miércoles cuando el Gobierno madrileño analice la situación. Escucharán además el informe del consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero. Y con todo ello tomarán una decisión. Aunque el plazo para intentar pasar de fase acaba este miércoles a las 14:00, Fernando Simón aseguraba que se estudiarían también las solicitudes presentadas antes del jueves.

De hecho, todas las autonomías salvo Canarias, Baleares y Extremadura han esperado al final del plazo para presentar sus solicitudes. Hasta ahora, solo las islas y la región extremeña parecen haber visto claro que están preparadas para aumentar el desconfinamiento.

Madrid tendrá que decidir, aunque parece difícil contrariar al criterio de Ayuso, que apela a la prudencia.

Aguado, opinión contraria

Sin embargo, el vicepresidente de la Comunidad, Ignacio Aguado, mantiene una opinión contraria a Ayuso. En su cuenta de Twitter ha asegurado que Madrid está totalmente preparada para cambiar de fase.

Tras comentar los datos de hospitalizados por Covid-19 en Madrid, -por debajo de los 4.000-, Aguado asegura que «estamos preparados para pasar a la fase 1». Aunque añade que «no bajemos la guardia».

A lo largo de la pandemia, Madrid ha triplicado su número de camas UCI, llegando hasta casi las 1.900. Por ellas han pasado 3.442 pacientes que se debatían entre la vida y la muerte. Este pasado martes, aún eran 640 las personas que permanecen en intensivos.

Unas cifras que, aseguran, volverían a asfixiar a los hospitales madrileños si se produce un rebrote de la enfermedad.

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