Blanca Fernández Ochoa sigue desaparecida mientras su familia, la Policía y ahora también voluntarios continúan con su búsqueda. La hipótesis de la que parte la investigación es la una desaparición voluntaria, pero sus allegados insisten en que podría haber sufrido un accidente.

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“En cuanto podía, se iba a la montaña, a pasear, que era lo que realmente le gustaba”. Es lo que dice la familia de Blanca Fernández Ochoa, que sigue en paradero desconocido. La deportista no da señales de vida desde el pasado 23 de agosto y la Policía baraja la hipótesis de que haya desaparecido de manera voluntaria. Sin embargo, sus allegados aseguran que podría haber sufrido un accidente.

De una manera u otra, la Policía trabaja a contrarreloj para encontrar a Fernández Ochoa. Junto a su familia y ahora también con voluntarios, peinan ya la zona en la que se encontró este pasado domingo su coche. Sin móvil y sin tarjetas de crédito, la deportista no se ha puesto en contacto con nadie durante estos días.

Fue el pasado 24 de agosto cuando le dijo a su familia que se iba “al norte”. Y aunque contactó y reservó con varios alojamientos en León, Asturias y Galicia, no apareció por ninguno de ellos. Su familia no denunció la desaparición hasta el día 29. Era habitual en ella irse y estar desconectada durante días. “Ella es así, funciona así. Pasa del móvil, va a su aire y le gusta estar sola”, dicen.

Sin embargo, su hija Olivia, se preocupó el martes 27, tras tres días sin tener noticias de su madre. Afectada por su separación, con trastorno bipolar diagnosticado y envuelta en dificultades económicas, preocupaba a toda su familia, que comenzó la búsqueda.

Tras buscarla por Cercedilla, donde solía acudir a hacer senderismo, su hermano Luis encontraba el coche de Blanca en un párking. La Policía científica se encargaba este domingo de retirarlo para investigar y poder encontrar algún indicio que señale dónde puede estar la esquiadora.

¿Desaparición voluntaria o accidente?

Hoy por hoy, se barajan dos hipótesis respecto a la desaparición de Blanca Fernández Ochoa. Por un lado, la de la Policía, que cree que su marcha ha sido voluntaria. Y por el otro, el de su familia, que cree que ha sufrido un accidente.

Algunos recordaban la granizada que cayó sobre Madrid el pasado viernes y que, de haber pillado a Blanca en la montaña, podría haberla puesto en aprietos. Por eso, la Policía contará a partir de hoy con un grupo de voluntarios que peinará la zona en la que podría haber desaparecido. A fin de encontrar algún indicio o a la propia medallista olímpica.

Además, se baraja que la desaparición haya sido voluntaria. La tristeza de Blanca en los últimos tiempos ha hecho pensar que pueda haberse ido por su cuenta. Aunque su cuñado Adrián asegura que “ahora estaba mucho mejor, es una luchadora”. Blanca vivía precisamente desde hacía un tiempo con él y su hermana Lola. La esquiadora había vendido su casa y no sabía qué hacer. “Le dijimos: ‘Espera, ven aquí tómate tu tiempo, deja que te cuidemos'”, decía su cuñado a los medios.

Ahora solo falta esperar noticias. Los grupos de voluntarios se han puesto ya manos a la obra para encontrar a Fernández Ochoa.

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