Pablo Casado ha confirmado, durante su discurso en el Congreso, la abstención del PP en la votación para prorrogar el estado de alarma. Por su parte, Sánchez ha defendido esta situación excepcional «unas semanas más».

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La tensión en el Congreso ha ido en aumento en las últimas semanas. Y si el PP se había convertido en el principal apoyo del Gobierno para el estado de alarma, este miércoles esa frágil unión ha saltado por los aires. Pablo Casado ha confirmado la abstención de su partido en la votación de una nueva prórroga. Con el sí de Cs y PNV, el Gobierno de Sánchez no tendrá problemas en sacarla adelante. Pero la pérdida de respaldo es notable. Por su parte, el líder del Ejecutivo ha defendido el estado de alarma «unas semanas más».

Tras llegar a un acuerdo con PNV y Cs, el voto del PP quedaba en una posición sin importancia. A Sánchez le daban las cuentas incluso si los populares votaban en contra de alargar el estado de alarma otros quince días. Sin embargo, en el ambiente político la decisión de Casado tenía gran peso.

Finalmente, haciendo caso a sus barones, Casado confirmaba la abstención de su partido en la votación. Lo hacía, eso sí, tras verter duras críticas contra el Gobierno. Reprochaba a Sánchez sus «amenazas» y sus «errores sobre mascarillas y tests», además de por no «reactivar la economía urgentemente». «No podemos apoyar su estado de alarma», ha dicho. Pero sí abstenerse por esta vez.

La decisión llegaba después de que Sánchez se haya mostrado favorable a extender los ERTE. También se abstendrán en el PP si «éste es el último estado de alarma». Y es que Casado le ha dejado claro que, de pedir otra prórroga, votarán en contra.

El líder popular le ha recordado que existen otros mecanismos, acusando a Sánchez de instalarse en el «absolutismo». Casado ha asegurado que «bajo el disfraz de falso moderado», el presidente esconde «un estado de excepción encubierto» y «opaco».

Con su decisión, el PP da al Gobierno otros quince días para preparar la siguiente fase. Para poner en marcha la modificación de las leyes necesarias para el confinamiento selectivo de la población en las zonas más afectadas. Y poder llevar a cabo el plan de desescalada previsto.

«Unas semanas más»

Por su parte, Pedro Sánchez ha defendido el estado de alarma por «unas semanas más». Sin especificar, eso sí, si eso significa que pedirá otra prórroga dentro de quince días. Una votación que se le complicará, a tenor de las posiciones de los diferentes partidos.

El presidente ha insistido en que el estado de alarma es el único instrumento capaz de contener la pandemia. Terminarlo ahora supondría «una grave irresponsabilidad, un error absoluto e imperdonable».

«hagamos un punto y aparte, dejemos de lado los maximalismos y colaboremos», decía en su discurso. «No debe haber lugar a los reproches, debemos decidir si apostamos por seguir o rompemos filas. Todos nos mediremos por las implicaciones éticas de lo que decidamos hoy», ha dicho. «La meta está cerca, les exhorto a perseverar unas semanas más», añadía.

Desde la tribuna, Sánchez ha reiterado que «las restricciones necesitan del estado de alarma». Y ha recordado que «ha funcionado» y ha sido «decisivo» en la lucha contra el Covid-19.

Además, ha reconocido que España necesitará al menos dos años para recuperar los niveles económicos de antes de la crisis del coronavirus. Y para conseguirlo, ha dicho, será necesaria e imprescindible la ayuda de Europa.

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