Pablo Casado cree firmemente en el empate técnico con el PSOE y apela a los votos de Cs, Vox y de socialistas desencantados. El líder popular ha pedido así el voto útil para su partido, asegurando además que la “única tabla de salvación” para Sánchez son las formaciones de Rivera y Abascal.

Publicidad

“Empate técnico”. Así cree Pablo Casado que quedarán PP y PSOE en las elecciones de este próximo domingo. El líder popular apunta a una “posible caída de participación”, lo que hará que las encuestas “pierdan mucha fiabilidad”. Dicho esto, ha apelado al voto útil, dirigiéndose especialmente a los votantes de Cs y Vox y a los socialistas desencantados.

“Estamos empatados. Hay un empate técnico y además, una posible caída de participación que no queremos, hace que las encuestas pierdan mucha fiabilidad”, ha dicho. Y añadía que si Rivera hubiera aceptado la coalición España Suma, ahora estarían “30 escaños por encima del PSOE”.

Casado, en una entrevista en la cadena Cope, ha recalcado que la “única tabla de salvación” para Sánchez son Ciudadanos y Vox por la “fragmentación del centro-derecha”.

El candidato del PP ha resaltado que el 10-N es una “final” con solo dos partidos porque “o gana el PSOE o gana el PP”. Así, todas “las carambolas, las canastas o las bolas que intenten ir a otro equipo que no está ahora mismo en la cancha, pues al final puede ser un gol en propia meta”.

Por eso, ha querido apelar a los votantes de Cs y de Vox. También a los socialistas “avergonzados por la deriva” de Sánchez. “Si esos votantes se unen en torno al PP, Sánchez perderá”, ha dicho. Y ha terminado agregando que solo votando su formación se puede “sacar a Sánchez de la Moncloa”.

Desmarque de Cs y Vox

El líder del PP ha subrayado que “respeta” a Cs y Vox. Pero se ha desmarcado de ellos porque tienen “muchas diferencias” entre partidos. De hecho, ha insistido en que su formación “es el partido genuino”. “No somos lo mismo, como mucho serán ellos que imitan al Partido Popular, que es la común del centro derecha desde el año 89”, ha dicho.

Además, volvía a hacer hincapié en lo importante que es la experiencia de Gobierno para afrontar la crisis.

Se ha mostrado convencido, también, de que si Sánchez va a la investidura, volverá “a engañar a todo el mundo”. Y resaltaba que el candidato socialista representa “el bloqueo político”. “No es un problema del PSOE, es un problema de Pedro Sánchez”, ha dicho. Y aprovechaba de nuevo para descartar ningún tipo de coalición o abstención para dejar gobernar al PSOE.

Publicidad

Comentarios