Un caso de acoso sexual ha fulminado de su puesto al consejero de Exteriores catalán, Alfred Bosch. El dirigente de ERC ha dimitido tras ocultarlo.

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Alfred Bosch ya no es el consejero de Exteriores de la Generalitat. Su dimisión copa la política catalana estos días, aunque el escándalo ha quedado algo diluido por la atención mediática al coronavirus. Un caso de acoso sexual ha sido la razón por la que el dirigente de ERC ha tenido que dejar su cargo.

Durante más de un mes, Bosch ocultó que cesó a su jefe de gabinete por un presunto caso de acoso sexual en su departamento.

Fue el pasado 24 de enero cuando el consejero de Exteriores catalán destituía a Carles Gracias Hernández. El motivo era un caso continuado de acoso sexual a varias trabajadoras de la consejería de Exteriores. Así lo revelaba primero el diario ‘Ara’ y después lo reconocía el propio consejero.

Sin embargo, el dirigente de ERC no activó el protocolo de la Generalitat para resolver las situaciones de acoso sexual. Tampoco comunicó el motivo de la destitución al presidente Quim Torra. Ni al máximo responsable de la Función Pública catalana, el consejero Jordi Puigneró. Es decir, gestionó el caso con secretismo y lo ocultó a sus socios de Gobierno.

Precisamente, frente a la defensa de ERC, fue la presión de Torra y JxCat lo que hizo a los republicanos reunirse de urgencia y empujar a Bosch a presentar su dimisión. Éste admitió que la situación era «insostenible» y comunicaba que dejaba su cargo tras haber intentado resolver «de la mejor manera» el caso de acoso.

Intervención de Torra

Tras hacerse público que el cese de Gracias había sido por acoso sexual, Torra llamaba a capítulo a Bosch. En la reunión le pedía explicaciones para después reprenderle públicamente en un comunicado. En el texto le recriminaba no haber activado el «obligatorio» protocolo contra el acoso sexual.

La intervención de Torra, anunciando además una inspección para clarificar lo sucedido, fue el inicio del cerco a Bosch. JxCat aprovechó para lanzar una campaña de presión contra él hasta fulminarlo políticamente en menos de 24 horas.

Varios dirigentes de JxCat han cargado contra él. Lo que llevaba a ERC a forzar la dimisión de Bosch. Los republicanos aseguraron después que demostraban así que «somos inflexibles». «Actuamos, somos autoexigentes y mantenemos el listón de exigencia muy alto», han dicho desde el partido.

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