La ministra de Educación, Isabel Celaá, ha aconsejado ya a los colegios hacer obras en verano porque tendrán que reconvertir espacios como gimnasios o salones de actos en aulas.

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La vuelta a las aulas en septiembre sigue creando mucha controversia. Ahora, la ministra Isabel Celaá ha aconsejado a los colegios a realizar obras en los centros para reconvertir espacios comunes en nuevas aulas. El objetivo es que «el mayor número de alumnos reciba una educación presencial». Y, para guardar las distancias de seguridad, habrá que ingeniérselas con espacios nuevos.

En su intervención en el Congreso, ha dejado claro que los gimnasios, salones de actos, salas de audiovisuales o bibliotecas se tendrán que reconvertir en aulas. Eso en el supuesto de que no haya vacuna todavía o las crisis sanitaria permanezca igual que ahora.

Y es que para lograr reducir a la mitad el número de alumnos, se necesita, lógicamente, más espacio. Se trataría de que los grupos no fueran superiores a 15 alumnos. Algo que prácticamente sucede en todas las clases, donde se rondan los 25 estudiantes en centros de primaria.

Por eso, ha adelantado que «hemos de aprovechar absolutamente todos los espacios físicos de los centros, no sólo las aulas». Y tampoco se ha limitado a espacios internos sino que ha hablado también de «externos». Daba a entender así que algunas clases podrían impartirse en el patio. Algo que sucede ya en Dinamarca. Y que sería posible, por temperaturas quizá, en las primeras semanas de curso.

De momento, la incertidumbre es lo que reina entre profesores, padres y alumnos, que no saben en qué condiciones volverán a las clases. Celaá ha asegurado que es hará «con todas las garantías sanitarias» pero no ha dado detalles de cómo se producirá esa vuelta. Tan sólo conocen el protocolo de Sanidad enviado a las comunidades autónomas. Y es que aquellas que pasen a la fase 2 pueden reabrir algunos centros educativos.

Entre las medidas, se estipula que los padres tomen la temperatura a sus hijos cada día antes de ir al colegio y que los alumnos mantengan la distancia de dos metros. Además, deberán llevar mascarilla obligatoria.

Ayudas a municipios

Celaá también ha adelantado que el Ministerio está en conversaciones con la Federación Española de Municipios y Provincias para que los Ayuntamientos faciliten esa incorporación de nuevos espacios. La Generalitat catalana, por ejemplo, ha propuesto que las empresas cedan algunas de sus sedes para convertirlas en aulas.

Pese a los consejos para que los centros vayan pensando en esas obras de verano, Celaá ha pedido prudencia porque «no sabemos cómo va a evolucionar la pandemia». Y ha recordado que hay un grupo de trabajo analizando todas las cuestiones.

Además, varios diputados le han pedido que se realice test a profesores y alumnos antes de comenzar las clases. Pero Celaá ha respondido que eso dependerá de Sanidad.

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