Colas interminables, escasez de ciertos alimentos y colapso en los supermercados este pasado lunes. Nada más anunciarse el cierre escolar por el coronavirus, muchos fueron los que acudieron a hacer acopio de comida.

Publicidad

Se le llama compra búnker y provoca escenas nunca vistas en los supermercados. Estanterías vacías, colas interminables para pagar y escasez de muchos alimentos. El cierre de los centros escolares provocó un auténtico terremoto en los súper este pasado lunes.

El pánico y el panorama de tener a los niños durante 15 días en casa en una etapa no prevista hizo estragos en Madrid. Nada más anunciarse el cierre de guarderías, colegios y universidades, muchos se lanzaron a los supermercados para comprar como si no hubiera un mañana.

En cuestión de media hora, muchos supermercados de la capital fueron testigo de las compras compulsivas de los ciudadanos. Escenas que ya se habían vivido en Italia ante el cierre de los espacios.

Las redes sociales fueron testigo de excepción de ese desabastecimiento temporal en algunos supermercados. Estanterías vacías, colas interminables en las cajas para pagar y escasez de los alimentos que mejor pueden conservarse como carnes, pastas o arroces. Así como alimentos no perecederos y congelados.

Todos los supermercados han llamado ya a la calma. España en general y Madrid en particular cuenta con un sistema de distribución que no dejará a la ciudad desbastecida. La llegada a los supermercados de todos los productos está garantizada.

Colapso en el 112

Además de en los supermercados, el colapso llegaba también al teléfono del 112 y al teléfono habilitado por Madrid para aquellos que tengan síntomas.

Prácticamente es imposible contactar, ya que todos los agentes están continuamente descolgando llamadas. No dan abasto.

Los síntomas son parecidos a los de otras patologías. Por tanto, puede haber ciudadanos que crean que tengan coronavirus y no sea así y el revés.

Publicidad

Comentarios