La ministra Teresa Ribera ha lanzado un consejo al comercio que ha levantado ampollas: «Quien no se sienta cómodo, que no abra». La vicepresidenta cuarta ha dejado claro que el plan de desescalada «no se impone a nadie».

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«El que no se sienta cómodo, que no abra». Ese era el consejo de la ministra y vicepresidenta cuarta del Gobierno, Teresa Ribera, a los comercios. Una afirmación que ha levantado ampollas entre los más críticos.

Ribera ha recordado este jueves que el plan de desescalada «no se impone a nadie». Por lo que cada uno tiene la libertad de abrir o no su negocio en el que momento en que pueda.

En su entrevista para RNE, la ministra Ribera ha insistido en que lo relativo a criterios para reabrir hoteles, cafeterías y restaurantes se van introduciendo en las distintas fases. Se trata de criterios orientativos, ha reiterado. Además, ha explicado que el ministro de Comercio está hablando con los distintos sectores para que entiendan que es un sistema gradual.

Si alguien cree que es mejor esperar, ha dicho, «pues que espere». Y es que cada fase serán los propios empresarios los que valorarán si las condiciones son adecuadas o no.

Seguridad

Respecto a la seguridad de los trabajadores, Ribera ha recordado que ya existe una ley de prevención de riesgos laborales. Y que hay recomendaciones de distancia y protección individual.

Según la ministra, empresarios y trabajadores han entendido y discutido qué es lo mejor. Así como los ministros del ramo, junto a sectores empresariales, también lo han debatido. Por eso, la desescalada va a ser en realidad «a nivel de cada centro de trabajo».

Habrá que ver, ha dicho también, hasta dónde puede acompañar el Gobierno. Porque se estará en «cada fase de aprendizaje» en este proceso.

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