Las llamadas, reuniones y contactos entre PSOE y Podemos se dieron hasta última hora. Sin embargo, todo desembocó en una investidura fallida, de la que muchos habían hecho la crónica ya. Y es que todo apuntaba a que Pedro Sánchez tendría que esperar hasta septiembre.

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Pese a que el 29 de abril ya se conocían los resultados de las elecciones, los contactos y llamadas entre PSOE y Podemos se multiplicaban una vez establecida la fecha de investidura. Sin embargo, Sánchez e Iglesias no terminaban de llegar a ningún acuerdo. Por eso, los esfuerzos de ambos partidos se redoblaban a menos de 48 horas de la investidura.

La reconstrucción de esas últimas reuniones, recogida por ‘El País’, demuestra que las horas previas a la investidura fueron frenéticas. Tanto es así que incluso durante el propio debate, Carmen Calvo intentó desbloquear la situación. Algo que no fue posible.

Fue precisamente la vicepresidenta del Gobierno quien el 20 de julio se reunió con miembros de Podemos en un hotel cerca de San Sebastián de los Reyes. A media tarde, llamaba por teléfono a Pablo Echenique, a quien esperaba. Junto a ella, Adriana Lastra y María Jesús Montero. Pero ni el negociador de Podemos ni su compañera Ione Belarra aparecen.

Al otro lado del teléfono, Echenique asegura que no se reunirá con ellas. El motivo: que no les dan garantías de que no habrá vetos. Tampoco les prometen que Irene Montero vaya a ocupar una vicepresidencia. Por lo que “no podemos empezar la negociación”, le dicen a Calvo.

La vicepresidenta acepta. “No habrá vetos. Irene estará y tendrá una vicepresidencia social”, le dice. Una respuesta que contenta a Echenique, quien se presenta en el hotel hora y media después.

La reunión empieza mal. Calvo hace un parón para acudir a ‘La Sexta Noche’ y vuelve para continuar. A medianoche, cuando dan por finalizado el contacto, no ha habido avances. Echenique envía entonces un documento que el Gobierno haría público el miércoles 24 de julio, tras la primera votación de investidura. Un día en el que Sánchez da por rotas las negociaciones.

Desde el PSOE cambian la palabra “propuestas” por “exigencias”, lo que indigna a Podemos. En el documento, los de Iglesias planteaban una vicepresidencia y cinco ministerios. Entre ellos, Hacienda, Trabajo y Transición Ecológica. Sánchez no va a ceder.

20 horas

En total, los negociadores de PSOE y Podemos se reúnen 20 horas en cuatro reuniones. Iglesias y Sánchez no llegan a verse. Hablan por teléfono y muy poco.

Calvo, Lastra y Echenique se encargan de conformar la estructura de Gobierno. Montero y Belarra se concentran en la negociación de programa. Algo en lo que no hay mucho obstáculo. De hecho, cuando las relaciones se dieron por rotas, ellas llevaban ya más de 100 hojas con acuerdos, aunque no cerrados del todo.

El punto de acuerdo parece una vicepresidencia y tres ministerios para Podemos. Aunque Echenique, por votos, pide cinco de los 17 ministerios que hay, finalmente aceptan cuatro.

Se intentan entonces varias alternativas. El PSOE ofrece Turismo y Deporte. Vivienda. Juventud. También Ciencias y Universidades. Incluso suben a Sanidad. Entonces, Calvo se niega a entregar Igualdad a Montero.

Trabajo se convierte finalmente en el principal escollo. “Un Gobierno socialista nunca os dará las políticas de empleo teniendo el triple de escaños que vosotros”, le dice Calvo. “Trabajo y Transición Ecológica no las vamos a soltar. Son las que le dan todo el sentido a este Gobierno. No sabéis negociar. No sois realistas ni razonables”, le dice la vicepresidenta a Echenique.

La tensión se traslada al Congreso. Sánchez e Iglesias protagonizan un intenso debate. Muy duro. Y las posiciones no se mueven.

El martes 23, Podemos intenta otra negociación, absteniéndose en la votación. El PSOE cierra su última oferta con una vicepresidencia, Sanidad, Vivienda y un tercer ministerio a elegir entre Ciencia y Cultura. La reunión del miércoles acaba sin acuerdo.

La ministra Montero toma entonces las riendas y llama a Alberto Garzón. Éste propone que den Igualdad. Montero lo consigue aunque Calvo nunca hace la propuesta en firme.

Sin acuerdo

Sánchez e Iglesias tienen una última llamada a las 19:15 horas. El presidente le dice que ni Trabajo ni Transición Ecológica. Y no habla de Igualdad. Sin embargo, después, le manda un mensaje con este ministerio. Algo que provoca la confusión total en Podemos. Una hora después, los socialistas hacen público el documento retocado con la posición inicial de Podemos. El Gobierno da por rotas las negociaciones.

Iglesias no duda en dejar pasar las horas. Mientras tanto, la izquierda presiona para lograr un acuerdo. En la mañana del jueves llega otra oferta. Echenique pide Ciencia y Universidades, meten Trabajo y se olvidan de Transición Ecológica.

Calvo le enseña la oferta a Sánchez con el móvil. Pero la decisión ya está tomada. Y Podemos no obtiene respuesta. Sin embargo, Iglesias lo vuelve a intentar desde la tribuna. Renuncia a Trabajo.

Mientras tanto, Lastra recibe un mensaje de Meritxell Batet, la presidenta del Congreso. Podemos ha pedido un receso para retrasar la votación y negociar. Se lo comunica a Sánchez. “No, no”, es la respuesta de éste. El presidente del Gobierno aceptaba así la investidura fallida y se da cita con Podemos en septiembre.

Ambos tienen hasta el 23 de septiembre para lograr un acuerdo. De no llegar a él, se repetirán las elecciones en noviembre.

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