El debate a cinco de este lunes 4 de noviembre puede decidir las elecciones. Con hasta 3,7 millones de electores indecisos con su voto, el todos contra todos en plató puede hacer a muchos decidirse. Y los candidatos lo saben. Por eso llegan con sus mejores armas.

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Un alto porcentaje de electores indecisos decidió su voto en abril tras ver el debate electoral de los candidatos. Con 3,7 millones de votantes que no tienen claro qué papeleta meterán en la urna el 10-N, el debate a cinco de este lunes se convierte en una cita imprescindible. Un encuentro que podría decidir las elecciones. Todo está preparado ya en el plató y será esta noche cuando los candidatos saquen sus mejores armas para convencer a los votantes.

Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Santiago Abascal se enfrentan al único debate de la campaña electoral más breve de la historia. Se verán las caras en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo. En una cita organizada por la Academia de la Televisión y emitido por TVE, Atresmedia y la FORTA (autonómicas).

Ana Blanco y Vicente Vallés moderarán este debate de cinco bloques: cohesión de España, política económica, política social e igualdad, calidad democrática y política internacional. Cada bloque durará 25 minutos. Aunque se espera que los candidatos muestren sus propuestas, también se sabe que los ataques de unos a otros marcarán la tónica general del debate.

Sánchez

El presidente del Gobierno en funciones intentará salir vivo del “todos contra Sánchez” que parece que se dará en el debate. También con la cuestión catalana. Sobre todo, en un día en que los disturbios podrían volver a las calles de Barcelona por la visita de los Reyes y sus hijas.

Fuentes del entorno de Sánchez anticipan sorpresas, aunque parece claro que seguirá con la carta del bloqueo para situarse como única solución. Apelará sin duda al voto útil para la izquierda. Aunque los debates no son el fuerte de Sánchez, intentará solventar los ataques del resto de grupos.

Casado

El líder del PP ha preparado el debate para enfrentarse, principalmente, a Sánchez. Enarbolará la bandera de única alternativa a la izquierda. Sin embargo, eso le puede costar broncos enfrentamientos con Abascal, que se estrena en un debate electoral.

A Casado le han recomendado que mantenga un tono cordial y moderado. Y que marque distancias con Vox, presentándose como un hombre con sentido de Estado. Intentará convencer a los indecisos de centro.

Rivera

Albert Rivera llega con unas encuestas pésimas bajo el brazo. El batacazo que parece que se dará en las urnas le hará poner toda la carne en el asador. Sabe que entre los indecisos están muchos de sus votos.

Por eso, ha preparado el debate a conciencia, pese a ser uno de los más acostumbrados a este tipo de formato. Al igual que hizo en abril, llevará apoyo visual en forma de imágenes. A buen seguro centrará sus ataques en Sánchez y en lo que está ocurriendo en Cataluña. Confía en que esta cita pueda ser el inicio de su remontada.

Iglesias

Salió vencedor de los debates en abril y espera repetir resultado. En los últimos días, de hecho, lograron beneficiarse de un millón de votos de la izquierda que estaban indecisos antes de los debates.

Centrará parte de sus ataques en Sánchez, a quien acusará de esta repetición de elecciones. Y tratará de llevar al presidente al rincón para evitar que se una a la derecha. Además, presentará sus propuestas e intentará que sus rivales expliquen cómo harán frente a la crisis que se avecina.

Abascal

El líder de Vox debuta en un debate electoral contra el resto de candidatos. En abril, por falta de representación parlamentaria, terminó quedándose fuera. Ahora, llega con fuerza y con unas encuestas que le dan más de 40 escaños.

Abascal ve este debate como la oportunidad perfecta para exponer sus propuestas sin intermediarios. Ha preparado la cita con su círculo de confianza y asegura que se mostrará “como soy”.

Se centrará en la crisis catalana, sus ataques a Sánchez y, probablemente, saque a relucir en algún momento la exhumación de Franco.

Encuestas igualadas

Con las encuestas más igualadas que nunca, esos 3,7 millones de indecisos serán clave para decantar las elecciones. Serán ellos quienes tengan la llave de Moncloa y eso se reflejará en el debate.

La cita terminará con un minuto de oro que abrirá Abascal. Le seguirá Rivera, después Sánchez, luego Casado y, por último, Iglesias.

Abascal se situará en el centro del plató, teniendo a su derecha a Casado y a Sánchez y a su izquierda a Iglesias y Rivera.

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