Las residencias de ancianos se han convertido en focos continuos de coronavirus. Hasta 50 muertos se han registrado en residencias de Madrid, Vitoria y Ciudad Real.

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Los ancianos son el grupo más vulnerable al coronavirus. Y así lo demuestran las cifras. El drama del contagio ha sesgado la vida a cerca de 50 mayores en residencias de Madrid, Vitoria y Ciudad Real. En focos muy localizados y que hacen estragos entre quienes comparten residencia.

En la residencia de mayores Elder de Tomelloso (Ciudad Real) fallecían en las últimas horas al menos 16 ancianos. Doce de ellos son casos confirmados ya de coronavirus. Su director ha dado también positivo y tiene fiebre. Ya ha pedido atención urgente de las autoridades sanitarias. Y ha asegurado que se siente «desbordado» por la situación. Carecen de medios humanos y materiales para hacer frente a la pandemia. Por eso, dice, también se sienten «abandonados». La residencia cuenta con 120 empleados y 170 residentes.

Por su parte, la residencia San Martín de Vitoria ha perdido a ocho mayores por la epidemia. Y el drama continúa al confirmar que tiene a la mitad de sus residentes infectados.

En Madrid, la Fiscalía investiga la muerte de 20 ancianos en la residencia Monte Hermoso. Y en la residencia Nuestra Señora de la Antigua de Morata de Tajuña se han registrado ya cinco fallecimientos en los últimos diez días. Además, otros seis residentes están hospitalizados y varios más en aislamiento por síntomas de coronavirus.

Se trata de personas con edades comprendidas entre los 88 y los 94 años. Y con patologías previas. El Ayuntamiento de Morata de Tajuña ha aprobado ya destinar los recursos económicos necesarios a paliar la crisis. Y colaborarán así en mejorar la situación de los mayores que viven en las residencias de la localidad.

Padre Ángel

En Madrid también, en el distrito de Barajas, otros seis ancianos han muerto recientemente en la residencia Montserrat Caballé. Dos de ellos totalmente confirmados por coronavirus.

El padre Ángel ha pedido ya ayuda a la Comunidad de Madrid y al Gobierno, ya que la residencia está regentada por Mensajeros de la Paz. «No podemos aguantar más tiempo así», ha dicho el clérigo. «Necesitamos urgentemente material y ayuda para nuestros ancianos en las residencias», ha pedido angustiado.

Los fallecidos son personas mayores de 80 años que presentaban múltiples patologías «que han hecho muy difícil que superen la enfermedad». Cuatro de ellos fallecieron en la propia residencia y otros dos en el hospital Ramón y Cajal.

«Estamos siguiendo todos los protocolos establecidos, pero aún así se nos han ido», ha declarado entre lágrimas la doctora de la residencia, especializada en personas dependientes. La residencia, además, funciona como centro de día para personas con algún tipo de demencia. Por lo que el número de contagiados podría ser mayor.

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