Felipe González ha vuelto a mostrarse crítico con el Gobierno al compararlo «con el camarote de los hermanos Marx». «A veces sufro», ha dicho al respecto. El ex presidente también ha lamentado el abuso de los decreto ley para legislar.

Al ex presidente del Gobierno Felipe González nunca le ha gustado el Gobierno de coalición, y así lo ha dejado claro de nuevo este jueves, al comparar al Ejecutivo con «el camarote de los hermanos Marx». Más concretamente, González se ha mostrado siempre muy crítico con la presencia de Pablo Iglesias, a cuyo partido ha atacado en los últimos años.

Tampoco le gusta el rumbo que ha tomado el PSOE desde que Pedro Sánchez es secretario general. De hecho, desde entonces, sus críticas no han sido pocas. Sobre todo, si le preguntan. Y eso es lo que ha pasado de nuevo este jueves, en un foro organizado por Nueva Economía Forum.

González ha reconocido que «algunas veces sufro» por la «tensión» que se evidencia entre los miembros del Gobierno. Entran en una dinámica de discusión, dice, que «se parece mucho al camarote de los hermanos Marx». «Cuando uno propone algo uno dice ‘y yo dos huevos duros más’. Eso no me gusta», ha dicho. Se refería, sobre todo, a las disfunciones del Ejecutivo en materia económica, donde las propuestas de Podemos «no son precisas», ha dicho.

El ex presidente ha recordado que es necesario «respetar las decisiones del Consejo de Ministros». Y también sus debates «secretos». «Sólo son públicos los acuerdos», ha dicho.

Por otra parte, no ha dudado en lamentar que se abuse del uso del decreto ley para legislar. En su opinión, deberían caer todas las decisiones adoptadas durante el estado de alarma. Y las que deban seguir adelante, lo hagan bajo el trámite ordinario parlamentario.

Crisis

En cuanto a la crisis, González ha vaticinado que será un proceso «que va a durar varios años». Por eso, es necesaria «la sucesión de pactos de Estado».

Y también ha criticado el ambiente de crispación. «Todo se puede decir en un debate parlamentario sin descalificaciones abruptas», ha dicho al respecto.

En su intervención, ha instado además a no perder el tiempo «buscando culpables» en la pandemia del Covid. Los representantes políticos tienen, ha dicho «la obligación de facilitar la salida poniéndose de acuerdo en una sucesión de pactos que son inexcusables». «Por tanto, que guarden las navajas que parece que tienen en la boca y que se pongan a discutir los temas que importan al interés general, es decir a los ciudadanos», ha concluido.

Otro PSOE

Por otra parte, y pese a sus críticas, González ha afirmado que no participaría de ningún modo en el impulso de un nuevo partido progresista en España. «No me sumaría a la creación de otro Partido Socialista», ha dejado claro.

Entre otras cosas porque, recordaba, estuvo al frente del PSOE durante 23 años, siendo elegido «en el exilio». Por eso, «nunca propondría que hubiera una ruptura». Sobre todo cuando «demasiadas rupturas estamos viendo en la realidad política española».

Su relación con Sánchez ha sido otro de los temas a tocar, asegurando que no sabe cuánto hace que no habla con el presidente del Gobierno. Pero cree que no es algo significativo. En los últimos meses, al parecer, han tenido «comprometidas dos o tres citas» que finalmente «se han frustrado».

En este sentido, González ha dicho estar «siempre disponible» para quien conversar con él. Pero ha dejado claro que «nunca» va a actuar con «impertinencias» porque no buscar «interferir» en el PSOE.

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