Francisco Franco ya ha sido trasladado desde el Valle de los Caídos al cementerio de Mingorrubio. La exhumación del dictador se ha producido en apenas tres horas y el féretro ha salido a hombros por algunos de sus familiares.

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Casi con la misma pompa con la que fue enterrado, Francisco Franco era exhumado para ser enterrado en el cementerio de Mingorrubio. Cuarenta y cuatro años después de su muerte, el dictador abandonaba el Valle de los Caídos. Allí aún descansan 33.800 cuerpos, de ambos bandos de la Guerra Civil. Los nacionales, identificados y con el consentimiento de sus familias. Los republicanos, sin identificar en muchas ocasiones y sin permiso. De hecho, muchos fueron extraídos de fosas comunes sin el consentimiento de sus familiares.

A las 10:30 horas comenzaba la exhumación de Franco. Los nietos, cónyuges y bisnietos, hasta un total de 22 familiares, llegaban a la Basílica desde tres puntos diferentes de Madrid. Solo dos de ellos, –Merry y Cristóbal Martínez Bordiú-, han estado presentes en la cripta, siendo así testigos directos de la extracción del féretro. En esa carpa se encontraban también la ministra de Justicia, Dolores Delgado; el secretario general de Presidencia, Félix Bolaños; el subsecretario de Presidencia, Antonio Hidalgo; los operarios de la funeraria y un forense.

Con una corona de flores, los familiares llegaban tras las autoridades. Francis Franco, el primer nieto varón del dictador, portaba además una bandera preconstitucional que el Gobierno no le ha dejado introducir en la Basílica. “hoy es un día muy triste. Quieren hacer ver que mi abuelo está solo, pero no lo está”, ha dicho Francis.

Tras la exhumación, ocho familiares, cuatro de ellos nietos del dictador, portaban a hombros el féretro hasta la salida. Pasaban delante de la tumba de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange. Atrevesaban el pasillo de criptas con las víctimas de la Guerra Civil y lanzaban gritos de “¡Viva Franco!” y “¡Viva España!”.

El féretro era trasladado después en helicóptero hasta el cementerio de Mingorrubio. Allí descansará, tras una misa privada, junto a los restos de su mujer, Carmen Polo. El Gobierno ha invertido cerca de 40.000 euros para acondicionar el panteón, de titularidad pública. La familia ha rechazado comprarlo por el precio tasado por metro cuadrado.

Los gastos de mantenimiento y seguridad (se ha colocado una puerta blindada, unas rejas y sensores de movimiento), corren a cargo del Estado.

Bandera sobre el féretro

Aunque la familia quería colocar una bandera preconstitucional encima del féretro, el Gobierno lo prohibía. Sí podrán hacerlo en el cementerio, en el entierro privado.

Sin embargo, el féretro salía cubierto por otra bandera. Se trata del escudo de armas de Francisco Franco, que lleva incluida detrás la Cruz Laureada de San Fernando, la máxima recompensa militar que se entrega en España.

Hasta hace poco, este escudo podía verse en la entrada al Valle de los Caídos, en los bancos de la Basílica y hasta en los platos y servilletas de la hospedería que gestionan los benedictinos.

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