El ‘procés’ pondrá un punto y aparte este próximo viernes. La huelga convocada para el 18-O marcará una nueva etapa en el independentismo, que vislumbra su futuro sin elecciones, ya que las descarta Torra. Junqueras, por su parte, no quiere otra DUI.

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Además de las protestas de este lunes, tras conocerse la sentencia del 1-O, las marchas y las movilizaciones previstas para esta semana, el independentismo espera llegar a un punto álgido este próximo viernes. El 18-O se ha convocado una huelga general en Cataluña. Varias columnas llegarán a Barcelona desde diferentes puntos de la comunidad. Hay también convocada huelga estudiantil y la actividad en las entidades civiles independentistas no para.

El independentismo ha previsto una semana plagada de acciones para protestar contra la sentencia. Unas condenas que consideran “desmesuradas” y “totalmente injustas”.

Sin embargo, todos los sectores independentistas saben que el 18-O será un punto y aparte. El viernes terminará el ‘procés’ que empezó Artur Mas en 2012. Se abrirá una nueva etapa, con nuevo escenario político.

Torra ha dejado claro ya el futuro del mismo: movilización, petición de amnistía y reunión con el Rey y con Sánchez. En sus discursos ya no utiliza la palabra “desobediencia”. Y también ha olvidado el “camino a la República”.

Los partidos secesionistas fijarán sus estrategias y posiciones en las elecciones del 10-N. ERC, CUP y JxC compartirán únicamente su apoyo a los políticos presos.

Mientras JxC está casi descabezada y ni Puigdemont ni Torra son los líderes que necesita la derecha secesionista, en ERC quieren un presidente republicano en el Generalitat. El objetivo es gobernar “mientras trabajamos para alcanzar la República”. Un camino que no quieren hacer con una nueva DUI (declaración unilateral de independencia). Así, los de Junqueras descartan realizar acciones por su cuenta en este sentido.

Elecciones

Las elecciones del 10-N marcarán un nuevo panorama en Cataluña. Una nueva victoria de ERC enfriará el entusiasmo de Torra para convocar comicios. Sin embargo, tiene difícil evitarlas sino consigue aprobar los presupuestos.

Para ello depende casi únicamente de la CUP. Los ‘cupaires’ podrían dar su ‘sí’ a cambio de tensar la cuerda con el Gobierno estatal. Algo que no parece probable.

De momento, Torra cierra las puertas a una nueva convocatoria electoral autonómica. Su formación no está en el mejor momento y no tienen un líder claro sobre la mesa.

Lo que parece claro es que el ‘procés’ llega prácticamente a su fin este 18-O. Aunque eso no significa que vaya a terminar el independentismo. Ni mucho menos.

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