Galicia aplica ya desde este miércoles el registro de viajeros que llegan a sus territorios desde zonas consideradas de riesgo por Covid-19. Y contempla multas de hasta 600.000 euros en caso de saltarse el control.

Viajeros de Portugal o Cataluña tendrán que someterse ya desde este miércoles al registro y control impuesto por Galicia para la llegada de turistas. En 24 horas desde su entrada a la comunidad, tendrán que comunicar a la Xunta su estancia.

El registro debe realizarse a través de la web http://coronavirus.sergas.gal/viaxeiros o del teléfono 881-00-20-21. En el formulario aparecen preguntas como si se procede de fuera o dentro de España, qué países se han visitado en los últimos 14 días, la provincia y dirección en la que se va a estar o la fecha de entrada y salida a Galicia. También se pide el DNI, los datos personales y un teléfono de contacto.

La notificación es obligatoria, como ha recordado el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo. Y afecta tanto a los residentes en Galicia como a los visitantes que hayan estado en territorios de riesgo dos semanas antes. Es decir, aquellas zonas con una incidencia de casos superior en 3,5 veces a la tasa gallega.

La Xunta ha utilizado los datos de Sanidad para establecer qué regiones son de riesgo. En cifras del viernes pasado, la tasa en Galicia era de 5,45, por lo que la barrera se establecía en 19,08. Ese límite lo superan Aragón (237,86), Cataluña (111,57), Navarra (11,51), País Vasco (50,50) y La Rioja (27,78).

En cuanto a países, el criterio es el mismo. En la lista negra están todos los de África, la mayoría de países americanos, buena parte de Asia (sin China) y algunos europeos como Bélgica, Suecia, Rusia y el vecino Portugal.

Multas de hasta 600.000 euros

Aunque desde Galicia han evitado hablar de cuantías en las multas si se saltan el registro, parece que finalmente han establecido una horquilla de entre 601 y 600.000 euros.

Son las sanciones que estipula la Ley de Salud de Galicia. La cuantía, sin embargo, dependerá de las consecuencias que haya tenido que un visitante no deje sus datos. El gerente del Servicio Gallego de Salud, Antonio Fernández Campa, así lo explicaba. «No es lo mismo que la falta de comunicación se salde sin trascendencia directa para la salud que se acabe generando un brote», ha dicho.

Así, la normativa contempla infracciones leves, graves y muy graves. Y dentro de cada una se dividen en tres grados: mínimo, medio y máximo. Sin embargo, insisten en que el objetivo es «informativo». Y que se trata de un control para hacer frente a los riesgos.

Las autoridades gallegas actualizarán cada 15 días las regiones incluidas en este registro. Y es que países como Alemania, Reino Unido o Francia se han quedado fuera del veto. Así como también Madrid. Los datos del viernes libraron a los viajeros de la comunidad madrileña por medio punto. En cambio, si la Xunta hubiera mirado los datos del lunes, estaría incluida en la lista.

Comentarios