La tensión y el enfrentamiento han vuelto a instalarse en el Parlamento catalán. Tanto es así que el Gobierno impugnará los acuerdos tras la ‘sublevación’ de los diputados independentistas. La detención de los CDR provocaba una nueva sesión parlamentaria complicada.

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El Gobierno de Pedro Sánchez ha respondido rápido al nuevo reto del Parlamento catalán. El Ejecutivo actuará de manera jurídica e impugnará tres de las propuestas de resolución aprobadas por los parlamentarios catalanes. En ellas piden, por un lado, la salida de la Guardia Civil de Cataluña. Y por el otro el impulso de una amnistía para los líderes del 1-O si son condenados, la autodeterminación y “la desobediencia civil e institucional”.

Las propuestas fueron aprobadas por JpC, ERC y la CUP. Además, en el caso de la retirada de la Benemérita y la amnistía de los políticos presos, contaron con la abstención de los comunes.

El Gobierno ha insistido en que se trata de una decisión. Y que por ello necesitará su trámite, ya que no están publicadas las iniciativas oficialmente. Tampoco saben aún ante qué instancia presentarán las impugnaciones. Pero se espera que sea ante el Constitucional.

Tensión y ‘sublevación’

De nuevo el Parlamento catalán vivió una jornada de tensión y muestras de ‘sublevación’. La detención de los CDR provocó los momentos de más enfrentamiento. Con gritos de “libertad, libertad”, se aplaudió en favor de los siete detenidos el pasado lunes.

Los diputados de JpC, ERC y los comunes se sumaron mientras que la CUP abandonaba el pleno durante las votaciones de las propuestas de resolución. Concretamente cuando el líder de la CUP, Carles Riera, pedía a Torrent la suspensión “temporal” del pleno, como protesta por la prisión de los CDR. “No podemos normalizar la vida institucional con una situación de excepcionalidad democrática y represión”, dijo. Sin embargo, Torrent no aceptó su petición y los representantes de la CUP se marchaban.

El asombro de los constitucionalistas dejó clara de nuevo la división del Parlamento catalán. Y Roger Torrent terminó expulsando al diputado de Ciudadanos Carlos Carrizosa.

Pese a ello, a Torrent se le desmadró el pleno. No advirtió a ningún diputados ni a los invitados a la tribuna del público. Lo que provocó un intercambio de protestas y gritos en la Cámara.

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