El Gobierno prepara ya un decreto, que será aprobado este martes en el Consejo de Ministros, para movilizar a parados e inmigrantes para recoger las cosechas. El campo necesita mano de obra en las campañas que empiezan y el Ejecutivo ha propuesto una solución.

No hay mano de obra. Es la queja de muchos agricultores que ven cómo no tienen trabajadores para recoger la cosecha. Por eso, el Gobierno prepara un decreto con una serie de medidas para paliar esa falta. Flexibilizará la contratación de inmigrantes y parados para movilizarlos. Podrán incorporarse así a estos trabajos. También se ampliará el permiso de residencia para los temporeros que ya están en España.

En una semana arranca la recogida de la fruta de hueso como los melocotones, las cerezas o las nectarinas. Y se calcula que faltan entre 100.000 y 150.000 trabajadores para ello. Algo que reconoció el propio ministro de Agricultura, Luis Planas, hace unos días.

Los agricultores llevan semanas advirtiendo ya de la falta de trabajadores. Lo que conllevaría a echar a perder la recogida. Y es que a diferencia de otros productos, esta recolección de fruta se tiene que hacer manual.

El problema llega con las restricciones de movilidad. La mayoría de trabajadores son inmigrantes que vienen solamente por la temporada de recogida y luego se van. Sin embargo, con el coronavirus y las fronteras prácticamente cerradas, no pueden ahora entrar en España.

Flexibilización

Por eso, se aprobarán una serie de medidas de flexibilización en la contratación de inmigrantes. Se ampliará el permiso de residencia a aquellos temporeros que ya están aquí para campañas anteriores.

También se quiere que los parados puedan incorporarse, haciendo compatible este trabajo temporal con el cobro del subsidio por desempleo. En un primer momento, también se estudió la posibilidad de movilizar a personas afectadas por los ERTE.

Las decisiones, en esta ocasión, se tienen que tomar rápido, ya que la recolección no puede esperar. Por ejemplo, la cereza hay que recogerla a mano y en el momento en que toca, porque si se espera una semana más, se estropea.

A toda esta falta de trabajadores se suma que este año la recogida ha llegado antes. Después de un mes de febrero bastante caluroso, son muchas las frutas que han adelantado su maduración. Por lo que los problemas se han acumulado. Las organizaciones agrarias ya advierten que, si no se consigue la mano de obra y las cosechas se echan a perder, habrá escasez de esas frutas en los supermercados. Y los precios, por la ley de la oferta y la demanda, probablemente subirán.

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