El Gobierno ha tardado solo unas horas en rectificar su decisión sobre la salida de los menores de 14 años. Si anunciaba primero que podrían acompañar a sus padres a los recados habituales, ahora les dejará pasear.

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El ministro de Sanidad, Salvador Illa, era el encargado de anunciar a última hora del martes que los menores de 14 años podrán salir a pasear a partir del 27 de abril. Él era el encargado de rectificar públicamente la decisión del Gobierno, que había previsto que los niños acompañaran a sus padres únicamente en las condiciones que permite el estado de alarma.

En un primer momento, el Ejecutivo detallaba que los niños podrían ir a supermercados, a la farmacia a los bancos. Los mismos supuestos en los que está permitida la movilidad de los adultos. La decisión provocaba una riada de críticas entre los padres, que aseguraban que no era la solución. Muchos, incluso, aventuraban que en esas condiciones ni se planteaban sacar a los menores de casa.

Horas después, Illa rectificaba y confirmaba que dejarán a los menores dar paseos «en las condiciones concretas que daremos a conocer próximamente». Esa frase bien asegura que el Gobierno no tenía previsto el cambio de rumbo, por lo que tendrán que preparar el protocolo antes del 27 de abril, fecha en la que el desconfinamiento para los niños será algo más relajado que hasta ahora.

Este es, decía Illa, un Gobierno que «escucha». Lo que significa que hacían caso a las críticas de los padres y de su propio socio de Gobierno, Podemos. Desde el partido de Iglesias se había hecho hincapié en dejar a los menores pasear un rato al día.

«Nos congratulamos de que se adopten las recomendaciones que ha venido planteando nuestra Dirección General de Derechos de la Infancia y de la Adolescencia. Desde el próximo domingo los niños y las niñas podrán realizar paseos acompañados de personas adultas», decía Pablo Iglesias. «Niñas y niños deben poder salir a la calle para respirar al aire libre, con paseos cortos y controlados. Es de sentido común. Con esta medida se consigue un equilibrio entre la protección frente a la pandemia, y el bienestar emocional de los niños y las niñas», añadía.

Decisión sorprendente

Tras cinco semanas de confinamiento estricto, Sánchez anunciaba el pasado sábado que se suavizaría el encierro para los niños. Su discurso dio a entender que los menores podrían salir a la calle. Aunque en condiciones de seguridad y por un tiempo limitado.

Sin embargo, este martes se anunciaba la decisión sorprendente de dejar a los menores únicamente acompañar a sus padres en las tareas diarias. Incluso algunos ministros mostraron su «estupefacción» al oír la medida de boca de la portavoz, María Jesús Montero.

Sobre todo, porque los niños ya podían salir a comprar con sus padres. Aunque las medidas de confinamiento han sido severas, tres días después de decretarse el estado de alarma se modificaban algunos puntos relacionados con los menores. Las actividades permitidas se debían realizar de manera individual. Salvo que fuera necesario cuidar de menores. También se incluía a mayores y personas con discapacidad.

En la práctica, ha supuesto que algunos niños acompañen a sus padres al supermercado si no pueden quedarse en casa. Algunas son familias monoparentales. Otros uno de ellos trabaja. O simplemente aprovechando para que salieran de casa.

Por eso, la decisión del Gobierno era sorprendente. Se trataba únicamente de permitir a niños más mayores salir a las compras diarias. Ahora, el Ejecutivo rectifica y dejará dar paseos. Sin embargo, los detalles tendrán que confirmarse aún en los próximos días.

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