La legitimidad de Juan Guaidó divide al PSOE estos días. Mientras Felipe González le da su apoyo y le reconoce como presidente legítimo de Venezuela, Zapatero se ha puesto del lado de Sánchez, que no lo recibirá en Moncloa.

La visita de Juan Guaidó ha provocado una pequeña crisis en el PSOE. Pedro Sánchez ha decidido no recibir al presidente de Venezuela en Moncloa. Una polémica decisión que ha dividido a los propios socialistas. Algunos, como Felipe González, consideran que España tiene que apostar con claridad por el presidente reconocido por la UE o EEUU. Algo que sí hizo Sánchez hace un año.

El expresidente González ha asegurado este viernes que apoya a Guaidó como «único representante legítimo democráticamente, de acuerdo con la Constitución de Venezuela». Frente «a la tiranía de Maduro» y sus «apoyos espurios». Entre ellos la «llamada asamblea constituyente». Pero también el Tribunal Supremo y la cúpula militar.

González entra de lleno en la polémica y divide al PSOE, con un Sánchez algo tibio y un Zapatero que este viernes ha apostado por «un cambio de enfoque» ante la crisis de Venezuela. Y por ser «prudentes» por ambas partes.

Aunque González no ha querido valorar la decisión de Sánchez de no recibir a Guaidó, sí ha dicho que él está «en comunicación» con el dirigente venezolano. Guaidó sí se ha reunido esta semana con los presidentes de Reino Unido, Alemania y Francia, entre otros.

«La democracia en Venezuela ha desaparecido», concluye el comunicado del ex presidente socialista, «y ha sido sustituida por una dictadura tiránica que ha convertido a la república en un estado fallido».

Posiciones opuestas

De nuevo, González y Zapatero dejan claras sus diferencias entorno a Venezuela. Mientras el primero apuesta por tender puentes entre Maduro y Guaidó, el segundo mantiene una posición más dura contra Maduro. Más en línea con la posición de EEUU o la UE.

Zapatero sí ha querido resaltar que Sánchez «no se equivoca, acierta» con no recibir a Guaidó en Moncloa. Y que sea la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, quien se entrevista con el dirigente venezolano.

Desde 2016, el expresidente ejerce como mediador. Su labor se concretó en la liberación de algunos presos políticos. Pero terminó fracasando en 2018. Y es que la mayor parte de la oposición le ve como una figura demasiado inclinada al régimen de Maduro.

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