Pablo Iglesias ha avisado ya a la militancia de que habrá “que ceder” para gobernar y sortear “límites y contradicciones”. Consciente de que muchos de los suyos tienen posiciones alejadas con el PSOE, envía una carta para apelar a la flexibilidad.

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El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha roto el silencio que mantenía desde que el pasado martes firmara el preacuerdo de Gobierno con Sánchez. En una carta enviada a la militancia de su formación, reconoce que van a tener “que ceder” para gobernar. Y avisa de que habrá que sortear “límites y contradicciones”.

Consciente de que muchos de los suyos tienen posiciones muy alejadas del PSOE en según qué temas, Iglesias avisa de que “tendremos que ceder en muchas cosas”. Sobre todo, asegura, en materia económica. Lo que hará que tengan que renunciar a parte de su programa.

Iglesias, que será vicepresidente, arranca su carta celebrando que ahora se empieza “a cumplir el objetivo” con el que nació la formación. Pero advierte de que “habrá quienes inviertan muchos millones de euros y muchas horas de televisión en tratar de desmoralizarnos”. “De frustrarnos y de convencernos de que no se puede”, añade. “Recordad que el cielo se toma con perseverancia”, les pide en la misiva.

Esta vez, a diferencia de la negociación de julio, las conversaciones entre PSOE y Podemos se están llevando con toda la discreción posible. Iglesias está convencido de que esta vez sí saldrá todo bien. Y así se lo ha dejado claro a la militancia: “Tenemos por delante la tarea histórica e ilusionante de participar en un Gobierno que equilibre la balanza en favor de la mayoría”, les dice.

“Echar raíces”

A partir del preacuerdo, Iglesias ha recordado que también tienen la “tarea de fortalecer” a la formación. Así como a sus círculos.

“Hoy, más que nunca, es necesario echar raíces y construir una herramienta fuerte y sólida”, dice Iglesias en la carta. Para estar presentes “en cada barrio y en cada pueblo”. “Que sea capaz de doblar el brazo a los poderosos y de producir transformaciones profundas que hagan avanzar a nuestro país hacia la justicia social”, añade.

Todo ello, dice, no será “fácil” y por eso advierte de los obstáculos. Cada pasado será “muy duro”. Pero el esfuerzo de todo este tiempo “ha merecido la pena”. Y en estos momentos “la esperanza late en los corazones de millones de personas progresistas en España”.

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