Pablo Iglesias se abre ya a negociar con Cs los Presupuestos después de haber consensuado con el PSOE la subida tributaria. Aunque está dispuesto a revisar el acuerdo de coalición, el líder de Podemos ha querido blindar los aumentos fiscales.

A la salida del estado de alarma y encarrilamiento de la crisis provocada por el Covid-19, se suma la negociación de los Presupuestos. Tras alargar durante tres años los últimos aprobados por el Gobierno del PP (de la mano del exministro Cristóbal Montoro), en La Moncloa son conscientes de que hay que llegar acuerdos. Para, al menos, asegurar la legislatura durante los próximos tres años. Con ello, Iglesias se ha abierto ya a negociarlos con Ciudadanos pero blindando las subidas tributarias ya pactadas en el acuerdo de coalición.

La pandemia del coronavirus ha cambiado por completo las expectativas del Gobierno. En el PSOE son conscientes de que hay que adaptarse a la nueva realidad. La ministra Calviño apuesta por elaborar unas cuentas en base a las nuevas previsiones económicas. Y quiere priorizar el rigor fiscal a la agenda de inversiones prevista antes del Covid-19.

Desde hace días, los miembros socialistas del Gobierno están advirtiendo de que el acuerdo de coalición tiene que adaptarse. Y aunque esperan aún un guiño de Bruselas, se han abierto a grandes pactos económicos.

Los primeros a los que han recurrido es a Ciudadanos. La formación naranja se ha convertido en socio espontáneo e imprescindible para aprobar las últimas prórrogas del estado de alarma. Y se antoja ahora fundamental para dar luz verde a los Presupuestos. Conscientes de que tendrán que ceder en algunos puntos, ven compatible un acuerdo con las subidas de impuestos previstas.

Gracias a eso, Iglesias se muestra más que dispuesto a negociar con Ciudadanos.

Blindar las subidas fiscales

Tanto PSOE como Podemos están de acuerdo en blindar las subidas fiscales a las rentas más altas. Su pacto recoge una tributación mínima del 15% para las grandes corporaciones. Y del 18% para entidades financieras y empresas de hidrocarburos. También quieren mantener la subida de dos puntos marginales máximos del IRPF para los contribuyentes con rentas superiores a 130.000 euros. Y de cuatro puntos para los de más de 300.000 euros.

El punto diferencial está en el gasto público. Los de Iglesias apuestan por «una potente inversión pública». Y cuenta para ello con las subidas fiscales y los fondos de la UE.

A la vez que Sánchez ha ido tendiendo la mano a Ciudadanos, Iglesias se ha visto obligado a no poner líneas rojas y abrirse a la negociación. Así lo pedían también en las últimas semanas ministros como Garzón y Yolanda Díaz. Mientras que el núcleo duro de Podemos se inclinaba por ERC.

Pese a ello, Iglesias ha terminado cediendo. «Si uno es serio y quiere poner solución a los problemas económicos y sociales del país, tiene que mirar atentamente la realidad. Y si eso supone alguna modificación de lo que se había hablado, pues hay que acometerla, porque lo prioritario es proteger a la gente y que la economía pueda relanzarse», ha dicho ya este jueves Pablo Echenique, portavoz de Podemos.

El pacto con Ciudadanos, además, presionaría al PP, que aboga ahora por pactos puntuales. Y no por un apoyo a los Presupuestos. Algo muy criticado desde La Moncloa. Sánchez volvía a pedir a Casado que «arrime el hombro». «La unidad es más importante que nunca», le decía.

Mientras tanto, en el PSOE ven con buenos ojos el acuerdo con Ciudadanos y el alejamiento de ERC.

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