Jordi Sánchez tiene claro que “no he cometido ningún delito”. Por eso, asegura, “no pediré el indulto”. Condenado a 9 años de cárcel, concede dos entrevistas desde prisión una semana después de conocerse la sentencia del Supremo.

Publicidad

El expresidente de la ANC, Jordi Sánchez, condenado a 9 años de cárcel por el 1-O, ha respondido desde su celda en Lladoners a dos entrevistas diferentes. En una de ellas deja claro que “no pediré el indulto” porque, dice, “no he cometido ningún delito”.

El dirigente independentista defiende que “el diálogo” se terminará imponiendo. Y niega, como insinuaba la sentencia, haber engañado a los catalanes con el ‘procés’. De ser una “ensoñación”, como dijo el Supremo, “Felipe VI no hubiera realizado una alocución televisada para toda España”.

Sánchez explica que ha recibido la condena con “serenidad y determinación”. Y la califica de “muy dura”. Además, insiste en que hay más política que Justicia en la sentencia. “Persigue ridiculizar a los condenados y presentarnos como personas faltas de ética política”, dice.

Analizando la sentencia, Sánchez cree que “no hay ni un solo hecho probado de esa concertación que dice entre sociedad civil y poder institucional”. Y se queja de que “condenar a nueve años de cárcel por haber ejercido la presión social al Gobierno es de una osadía sorprendente por parte del Supremo español”.

Violencia

Preguntado en el diario ‘El Mundo’ por la reacción violenta del independentismo, Jordi Sánchez asegura que “por un lado, me alegra ver decenas de miles de personas pacíficamente en las calles de Cataluña”. Pero, “por otro lado, me causa dolor e impotencia ver la violencia que por las noches ejercen grupos de descontrolados”. Los califica de “pocos, organizados y desconocidos”.

“La violencia siempre es rechazable”, dice. “No hay excusas”, añade. Y deja claro que “la violencia no representa mi causa, por la que estoy cumpliendo condena de nueve años”.

El exlíder de la ANC defiende a Torra y su actuación. “Nadie puede dudar de que ha condenado la violencia”, dice. Y recuerda que “los presos políticos pedimos pocas horas después de conocer la sentencia el rechazo a la misma”.

Su receta para acabar con ello es hablar. “El mejor antídoto contra la violencia es abrir la puerta al diálogo”, dice.

Para terminar, asegura que él no ha cometido “ningún delito”. Por eso, “no pediré” el indulto. Tampoco quiere hablar de amnistía porque “depende del Parlamento, no del Gobierno”. “En cualquier caso, no tiene sentido hablar de qué hará la mayoría gubernamental a escasos días de unas elecciones inciertas. Sin un abordaje político para solucionar el conflicto no tiene sentido hablar de amnistía”, dice.

Publicidad

Comentarios