Junqueras podría estar en libertad para la investidura de Sánchez. Pero, ¿por qué? Los condenados por el 1-O se someterán a la Junta de Tratamiento, que prevé optar por un régimen de semilibertad inmediata.

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El próximo 14 de diciembre se cumplen dos meses de la sentencia del Supremo sobre los procesados por el 1-O. Se termina así el plazo en el que los condenados tienen que estar clasificados en un grado penitenciario. Algo de lo que se ocupa la Junta de Tratamiento de la cárcel en la que cumplen condena. Y que podría llevar a Junqueras a salir en libertad antes de la investidura de Sánchez.

Pero, ¿por qué? La Junta de Tratamiento tiene que determinar la clasificación de Junqueras como preso. Para ello tiene que tener en cuenta, entre otras cosas, las circunstancias personales del preso y la duración de la pena. En última instancia, serán los Servicios Penitenciarios quienes respalden o no la decisión.

Pero en este punto, Junqueras puede estar tranquilo. El máximo responsable de los Servicios Penitenciarios, Amand Calderó, ha aparecido en público numerosas ocasiones con el lazo amarillo, símbolo a favor dela libertad de los presos del ‘procés’.

Dada la duración de la condena, 13 años en el caso de Junqueras, lo habitual sería clasificarle en grado dos. Se trata del que tienen la mayoría de los presos. Aunque la legislación permite clasificarlos directamente en tercer grado, lo que supondría semilibertad directamente, se aplica solo a casos muy excepcionales.

Sin embargo, hecha la ley, hecha la trampa. Existe la vía del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Éste establece que se podrá proponer a la Junta de Tratamiento un modelo que combine el grado dos y el tercer grado. Este reglamento es el mismo que se aplicó a Oriol Pujol. Y, con ello, Junqueras y compañía podrían salir a diario de la cárcel y regresar solo para dormir, además de tener permisos los fines de semana.

Con esta opción, los presos podría estar en semilibertad aunque se interpusiera un recurso. No sería así si se les aplicara el tercer grado. Y es que el recurso entonces estaría en manos del Supremo, que aseguró que resolvería los mismos contra las clasificaciones en grado. La resolución de este tribunal, además, sería en firme y no podría volver a recurrirse.

Si finalmente Servicios Penitenciarios opta por el segundo grado con aplicación del artículo 100.2, Junqueras podría estar en libertad para la investidura. Al estar inhabilitado, podría acudir al Congreso en la tribuna de invitados.

Visitas numerosas

Aunque desde la cárcel aseguran que no tienen trato de favor, lo cierto es que gozan de “la parte más flexible” de la normativa.

De hecho, cada día, reciben hasta 9 visitas. Todas institucionales, lo cual está permitido. Pese a ello, aseguran, no tienen mejores celdas que el resto de internos aunque sí las pocas que están orientadas a la calle.

En cualquier caso, se apurarán los plazos para tomar la decisión sobre su clasificación. Por lo que no se conocerá hasta el próximo 14 de diciembre. La decisión impactará, seguro, en las negociaciones que están llevando a cabo ERC y el PSOE.

Sánchez tenía previsto celebrar la investidura antes de Navidad. Pero los republicanos han impuesto su calendario. En vista, además, a fechas como la de la decisión de la Junta de Tratamiento.

Además, el 16 de diciembre un tribunal belga decide sobre la extradición de Puigdemont. Y tres días más tarde, el Tribunal de la Unión Europea sobre la inmunidad parlamentaria de Junqueras.

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