El ‘procés’ es, sin duda, la clave del nombramiento de Dolores Delgado. Aunque la sentencia es firme ya, aún quedan permisos, juicios y acusaciones.

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Este lunes, la sorpresa por el nombramiento de Dolores Delgado era la tónica general en la mayoría de sectores. Sobre todo, en Justicia. La nueva fiscal general del Estado tendrá en el ‘procés’ la clave de todo su mandato. La sentencia es ya firme pero aún quedan permisos, juicios y acusaciones.

Todavía queda por delante la ejecución del fallo del Supremo, la actuación del Ministerio Público en los juicios ya previstos y la decisión sobre si se impulsa la apertura de muchos otros.

Delgado, como ministra de Justicia, ha podido intervenir en las causas relacionadas con el 1-O a través de la Abogacía del Estado. Ahora sube de calibre y dirigirá la Fiscalía, cuya actuación tiene gran repercusión en las decisiones de los tribunales. Delgado, de hecho, tiene la última palabra en todas las actuaciones. Desde la interposición de querellas a la presentación de recursos y las peticiones en los escritos de acusación.

Entre las primeras decisiones vinculadas al ‘procés’ está la situación penitenciaria de los condenados. En poco tiempo comenzarán a cumplir la cuarta parte de las condenas y podrán pedir permisos ordinarios de salida. La Fiscalía tendrá que decidir si lo que propongan las prisiones es correcto o debe recurrirse.

Delgado también revisará los juicios inminentes. En el aire están la acusación contra Trapero. Se le acusó de rebelión y la Fiscalía tiene que ajustar su petición a lo que decidió el Supremo. El juicio empezará ya el próximo lunes.

Independentistas

Sea como fuere, parece que los independentistas tienen un pronóstico bueno con Dolores Delgado. Impulsó ya como ministra decisiones de la Abogacía como rebajar la acusación de rebelión a sedición o apoyar que Junqueras saliera de la prisión para ir al Parlamento Europeo.

Pero la jerarquía en el Ministerio Público tiene también su contrapeso. Los fiscales pueden, por ejemplo, exigir que una orden se les presente por escrito. También tiene facultad de explicar en sus intervenciones su parecer personal sobre el asunto. Aunque al final cumplan lo que ha acordado el superior.

Y, sobre todo, pueden invocar el artículo 27 del estatuto, que obliga a que la orden polémica se analice de manera colegiada en la Junta de Fiscales.

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