Los preparativos de la Diada dejan este año en evidencia la clara división de los independentistas en Cataluña. Y es que los partidos se han mostrado reacios a acudir a la celebración organizada por ANC y Ómnium.

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El juicio al ‘procés’ parecía el pegamento de unión de todo el espectro secesionista. Sin embargo, más allá de los juzgados, la división del independentismo es clara. Tanto es así que la próxima celebración de la Diada (el 11 de septiembre) ha dejado en evidencia el cisma entre independentistas en Cataluña.

La celebración está organizada por Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Ómnium Cultural, cuyos líderes, -conocidos como ‘los Jordis’-, también esperan sentencia por el 1-O. Ambas entidades buscan hacer un llamamiento a todos los partidos secesionistas y a la sociedad civil para recomponer la hoja de ruta común. Sin embargo, dos exlíderes de ERC ya han anunciado que no acudirá a la marcha de la Diada. Aseguran que “un grupo de exaltados quiere convertirlo en un aquelarre purificador contra los traidores”.

Aunque han sido los exconsejeros Josep Huguet y Anna Simó los que han expresado su desacuerdo con los actos de la Diada, el propio ERC ha asegurado que “como partido no entraremos” en la celebración.

La decisión de ambos llega tras conocerse que no habrá políticos en la zona destacada de la Diada. En palabras de la presidenta de ANC es un gesto para dar visibilidad a los organizadores. Aquellos que “renuncian a sus vacaciones para organizar la manifestación”. Los que “sacrifican horas y dinero para que todo funcione”. Al parecer, ese cambio ya había sido notificado a los partidos en el llamado Consejo de la República que funciona en Waterloo, donde se esconde Carles Puigdemont. 

En la práctica, se trata de apartar a los partidos en la celebración. Algo que ha provocado el malestar dentro de ERC. En la formación creen que ANC tiene un doble rasero y que las críticas hacia ellos son más descarnadas que contra Junts per Catalunya.

Objetivo común

Este año la Diada se celebrará cerca de la plaza de España en Barcelona. Y busca precisamente mostrar unidad y luchar por el objetivo común de la independencia. Sin embargo, la división es más que evidente en el sector secesionista.

Desde la ANC se han lanzado críticas feroces contra ERC por sus pactos con el PSC. Y, también, por la posibilidad de abstenerse para que Pedro Sánchez pueda formar Gobierno.

Casi campaña electoral, en vista de la posible repetición, los independentistas llegan a la Diada más divididos que nunca.

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