La Generalitat de Cataluña podrá dejar libres a los presos del 1-O incluso por encima del Tribunal Supremo. Una vez, eso sí, que se tenga sentencia en firme para ellos.

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La Generalitat lo tiene claro. En cuanto los presos del 1-O tengan sentencia, quedarán libres. Así, Junqueras y compañía solo cumplirán de cárcel el tiempo que hayan estado en preventiva. Y es que los mecanismos legales hacen posible esta situación.

Será en este otoño cuando el Supremo dicte sentencia firme sobre el juicio del 1-O. Los que resulten condenados dejarán de ser presos preventivos en manos del alto tribunal. Y pasarán a ser penados dependientes de los Servicios Penitenciarios de la Generalitat, que tiene transferidas esas competencias. Este departamento depende, en última instancia, de Ester Capella, la consejera de Justicia, de ERC. Capella no ha dejado lugar a dudas: “Los quiero fuera”, ha dicho.

La Fiscalía, en vista de que la Generalitat podría dejarles fuera, ha pedido ya al Supremo que imponga el llamado periodo de seguridad. Este establece que en condenas superiores a cinco años, el tribunal podrá establecer que el condenado no acceda al tercer grado hasta haber cumplido la mitad de la condena como mínimo. Pero para hacerlo, necesita que lo pida alguna de las acusaciones. Y ni Abogacía del Estado ni Vox lo han hecho.

El precedente de Pujol

Y aunque lo aplicaran, tampoco se asegura que vaya a cumplirse. El caso de Oriol Pujol así lo ha demostrado esta misma semana. Pese a que la juez de Vigilancia Penitenciaria revocó la concesión del tercer grado, los Servicios Penitenciarios de la Generalitat le excarcelaban recurriendo al artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.

Se trata de un régimen mixto flexible, que permite al preso estar en segundo grado pero con beneficios del tercero. Principalmente, salir cada día de la cárcel.

Tras conocer su condena, los que tengan que ir presos serán trasladados a cárceles de Cataluña. Por lo que pasarán a estar en manos indirectas de la Generalitat.

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