El Congreso ha ofrecido una imagen histórica e insólita, prácticamente vacío por culpa del coronavirus. Apenas una veintena de diputados han acudido a la sesión de control, en la que Sánchez explica las medidas contra la epidemia y sus efectos.

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Algunos con mascarillas. Todos con cara de preocupación y cero contacto entre ellos. Así ha sido la llegada de los pocos diputados que este miércoles acudían al Congreso para escuchar a Pedro Sánchez. Apenas una veintena de escaños han sido ocupados. Y algunos partidos políticos han optado por no enviar a ningún representante.

La sesión dejaba imágenes insólitas debido al coronavirus. Los diputados del PP, por ejemplo, entraban juntos pero a una distancia de algo más de un metro entre unos y otros.

Otros diputados llegaban con guantes y entraban de uno en uno. E incluso ocupaban escaños que no les correspondían para poder mantener la distancia de seguridad. Así, al lado de Pablo Casado no se sentaba, como es habitual, Cayetana Álvarez de Toledo, quien dejaba un par de asientos entre medias.

Uno de los planos generales ofrecidos por las cámaras del Congreso mostraba la ausencia de diputados. Una imagen insólita e histórica, pues nunca en una sesión de control se ha visto tan vacío el hemiciclo.

Tampoco hay prensa y los trabajadores son los imprescindibles y mínimos.

A través de redes

Algunos diputados compartían en redes sociales sus espacios de trabajo para seguir la sesión de manera telemática.

Desde Ciudadanos, que no enviaba a ningún diputado, se anunciaba que Inés Arrimadas contestará a Sánchez de forma telemática también «por coherencia y responsabilidad». La formación naranja era una de las que no ocupaba ninguno de sus escaños por prudencia.

Es una sesión histórica, una imagen nunca antes vista y que probablemente no se repita.

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