El Gobierno de Pedro Sánchez tiene en el Congreso casi 1.000 preguntas sin responder. El control al Ejecutivo en estos tres meses de legislatura ha sido mínimo, acumulándose las cuestiones de los diputados en la Mesa.

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Preguntas como cuáles son los motivos para apoyar el acuerdo entre la UE y Mercosur. Por qué Defensa ha decidido retirar la fragata Méndez Núñez del portaaviones Lincoln. O Si tiene el Gobierno previsto eliminar los peajes de la AP-51, la AP-61 o la AP-6. Todas ellas esperan respuesta en la Mesa del Congreso. Registradas por los diputados y aún sin contestar por el Gobierno de Sánchez, que lleva tres meses acumulando interrogantes en las Cortes.

Desde que arrancara la legislatura hace tres meses (el pasado 22 de mayo), los diputados han registrado un total de 1.199 preguntas. De ellas, solo un 18,9% han sido contestadas. Lo que supone que hay casi 1.000 cuestiones sin responder (concretamente, 973 preguntas).

Los diputados tardaron poco en empezar a controlar al Gobierno en funciones. Al día siguiente de tomar posesión de sus escaños, sus señorías comenzaron a registrar preguntas. Se las envían a la Mesa del Congreso, que las califica y se las pasa al Ejecutivo de Sánchez. Éste dispone de 40 días para responder por escrito. Un plazo que nunca se cumple.

De los miembros del Congreso, es de lejos Gabriel Rufián (ERC) el que más preguntas ha enviado a la Mesa. Hasta un total de once de todo ámbito. Así, van desde el control de la importación del cerdo vietnamita hasta el espionaje a la actividad exterior de la Generalitat. Le sigue Santiago Abascal (Vox), con cuestiones sobre cómo lograr que Bélgica extradite y entregue a la Justicia española a la etarra Natividad Jáuregui Espina.

Junto a la Sesión de Control al Gobierno, emitir preguntas a la Mesa es el principal mecanismo para examinar al Ejecutivo. Según el reglamento, pueden enviar tantas cuestiones como deseen.

La mayoría de las 226 preguntas contestadas en estos tres meses versan sobre infraestructuras. También algunas sobre ámbitos económicos como los créditos ICO.

Sin respuestas

Pese al bloqueo y a que el Gobierno está en funciones, tienen obligación de responder. Precisamente gracias a una sentencia promovida por el PSOE. En noviembre de 2018, el Constitucional estableció que no se puede negar al Congreso la función de controlar al Ejecutivo, pese a estar en funciones.

El TC emitió esta resolución después de que el PSOE presentara un recurso por la negativa del PP a someterse a control parlamentario por estar en funciones. Sin embargo, los de Sánchez parecen ahora poco proclives a dejarse controlar.

Con más de 100 días en funciones, Sánchez lleva desde febrero sin someterse a sesiones de control en el Congreso. La última vez que respondió a los diputados fue el 28 de febrero. Desde entonces, se han celebrado varias citas electorales, una investidura fallida y crisis como la del Open Arms. Sin embargo, el presidente decidía no dar explicaciones.

La situación se prolongará algo más. Y es que la Diputación Permanente decidía este pasado martes la comparecencia de Sánchez para rendir cuentas.

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