Quim Torra ha hecho llegar a los políticos presos del ‘procés’ el mensaje de que les podrá liberar tras el 10-N. Y, para ello, la Generalitat cuenta con 4 vías diferentes.

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Los políticos condenados por el referéndum ilegal del 1-O han recibido un mensaje de ánimo y promesa de la Generalitat. Quim Torra les ha hecho llegar ya que el Gobierno les podrá liberar tras las elecciones del 10-N. Para ello, el Ejecutivo catalán cuenta con 4 vías diferentes.

Según publica este lunes el diario ‘El Mundo’, la consejera de Justicia de Torra, Ester Capella, se reunió el sábado pasado con Junqueras y compañía. El domingo, los presos hicieron lo mismo con Susana Gracia, directora de la cárcel. En ambos encuentros se les ha transmitido que después del 10-N se pondrán manos a la obra para liberarles.

Capella se reunión con Junqueras, Turull, Forn, Rull, Romeva y ‘los Jordis’ en el comedor del departamento de ingresos. La reunión duró dos horas. En el caso de su encuentro con la directora de la prisión, la cita se produjo en el área educativa, denominada como ‘la escuela’.

En un gesto inusual en comparación con el resto de presos, la directora se dirigió personalmente a todos los condenados por sedición.

Al parecer, incluso, están muy contentos con la sentencia. Pues es menos de lo que esperaban. Además, el mensaje que en todo momento les han trasladado es de tranquilidad. Sabiendo que el 10-N es la fecha en la que la Generalitat comenzará a explorar las 4 vías para sacarles en libertad.

Tercer grado

La primera vía con la que Torra podría liberarles es el tercer grado. El Supremo autorizó en la sentencia conceder el tercer grado antes de cumplir la mitad de la condena. Así que, sobre el papel, se les puede conceder inmediatamente.

El obstáculo real es que un recurso del fiscal bloquearía aplicar esta medida. Un paso que se da por seguro. Los presos necesitarían así primero que el juzgado de Vigilancia Penitenciaria rechazase el recurso. Y, después, que lo desestimara también el Supremo.

100.2

Es probable que los Servicios Penitenciarios catalanes descarten la vía del tercer grado y clasifiquen a los condenados con el segundo grado. Este es el régimen habitual en las prisiones. Solo se sale con los permisos ordinarios por el ley.

Este grado, eso sí, tiene una llamada ‘puerta de atrás’. Se trata del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Permite, básicamente, que un preso de segundo grado tenga las ventajas del tercer grado sin necesidad de concedérselo formalmente. Será la vía que use la Generalitat para dejarles en libertad.

En este caso, además, el recurso del fiscal no bloqueará la concesión inmediata. Los presos saldrían igualmente de prisión mientras se resolvieran los recursos.

Igual que Urdangarin

Urdangarin sale de la cárcel en días laborales sin tener el tercer grado y sin haber aplicado en su caso el artículo 100.2. El marido de la infanta Cristina se benefició del artículo 117, que se vincula a un programa de reinserción individual. Es decir, los presos podrían hacer voluntariado para salir habitualmente de la prisión.

Esta es una de las vías que menos probable es que se aplique.

Permisos ordinarios

Si finalmente fueran tratados como al resto de presos, las primeras salidas de prisión les podrían llegar al cumplir la cuarta parte de sus condenas.

‘Los Jordis’ serían los primeros, ya que entraron antes en prisión provisional y, además, han recibido menos condena que el resto.

En el lado contrario, Junqueras, que necesitaría cumplir tres años y tres meses de prisión. Lo que le llevaría hasta enero de 2021. Un mes más tendría que esperar Carme Forcadell, que entró en la cárcel más tarde.

Los permisos ordinarios están limitados a un máximo de 36 días al año. A ellos se pueden sumar los extraordinarios, que se conceden por motivos médicos o familiares.

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