Los presos del 1-O comenzarán a disfrutar de semilibertad después de que las cárceles catalanas hayan propuesto para todos ellos otorgarles el tercer grado.

Por unanimidad, las juntas de tratamientos de las cárceles catalanas de Lledoners, Wad-ras y Puig de les Basses han propuesto otorgar a los presos de 1-O el tercer grado. Lo que supone, de facto, un régimen de semilibertad que permite volver a prisión sólo para dormir entre semana.

En rueda de prensa, el secretario de medidas penales y alternativas, Armand Calderó, anunciaba la decisión. Este organismo depende de la consejería de Justicia de la Generalitat, actualmente en manos de ERC. Y será este departamento el que ratifique la propuesta de las cárceles, por lo que todo indica que los presos del 1-O comenzarán en breve a disfrutar del tercer grado.

Este régimen penitenciario obliga sólo a dormir en la cárcel entre semana. Los presos pasan los fines de semana con sus familias en sus domicilios. Como marca el procedimiento, la revisión se ha producido al transcurrir seis meses de la primera clasificación como presos. Entonces, todos los condenados por el Supremo fueron calificados en grado 2, el más habitual entre los presos. El plazo para cambiar esa clasificación concluía el próximo 9 de julio.

La decisión de las cárceles no ha supuesto ninguna sorpresa. Y es que los presos del 1-O ya disfrutaban de permisos para trabajar, hacer voluntariado o cuidar de familiares. Se les había aplicado el artículo 100.2 del reglamento penitenciario.

Ahora, tendrá que ser la Generalitat la que confirme el tercer grado. Para ello, tiene dos meses de plazo. En ese tiempo, además, la fiscalía podría mover también ficha y recurrir al Supremo para paralizar este tercer grado.

Los presos

La medida afectará a los 9 presos del 1-O que cumplen condena. Se trata del exvicepresidente Oriol Junqueras y los exconsejeros Jordi Turull, Josep Rull, Quim Forn, Dolors Bassa y Raül Romeva. 

También se beneficiarán de esta medida la expresidenta del Parlamento catalán Carme Forcadell. Así como el expresidente de la ANC Jordi Sánchez y el presidente de Ómnium Cultura, Jordi Cuixart. 

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