Las críticas y quejas autonómicas al nuevo criterio de reparto del fondo de 16.000 millones no se han hecho esperar. Tras el anuncio de Sánchez, los presidentes Page, Lambán, Torra, López Miras, Mañueco y Revilla se han mostrado en contra.

El cambio de criterio para el reparto del fondo no reembolsable de 16.000 millones para las CCAA ha provocado ya las primeras críticas y quejas. Poco se han hecho esperar algunos presidentes autonómicos para mostrar su contrariedad. Y es que no están de acuerdo con la manera con la que el Gobierno repartirá este dinero, destinado a paliar los gastos que ha generado el coronavirus.

Tras la reunión semanal de Sánchez con los presidentes autonómicos, Page, Lambán, Torra, López Miras, Mañueco y Revilla mostraban sus quejas y críticas al mencionado reparto.

En ese encuentro telemático, Sánchez anunciaba que se creaba un nuevo fondo para Educación, con 2.000 millones, y otro para movilidad, de 800 millones. Y les confirmaba que se tendría en cuenta la población como criterio de reparto. Algo que reclamaban autonomías como la Comunidad Valenciana. Este cambio de criterio no gustaba nada a muchos presidentes autonómicos.

Con la decisión, finalmente serán 9.000 los millones destinados a gasto sanitario. Y no los 10.000 presupuestados en un primer momento. Este dinero se pagará en dos fases. En la primera, se repartirán 6.000 millones. En la segunda, los 3.000 restantes. Desaparecen además los 1.000 millones que iban a destinarse a un fondo social. Junto a los 1.000 menos de gasto sanitario, se sumarán (2.000 millones) para crear un fondo de Educación. Y de los 5.000 millones para paliar la minorización de ingresos por la crisis, se detraerán 800 para la pérdida de facturación en los transportes.

Críticas y quejas

Los primeros en mostrar sus críticas y quejas al reparto han sido, curiosamente, los presidentes autonómicos socialistas. García Page (Castilla La Mancha) y Javier Lambán (Aragón) calificaban de «injusto» el cambio de criterio. El primero recordaba que su comunidad ha tenido porcentualmente más impacto por el coronavirus. Y han tenido que «dejarse la piel» más que otras regiones en material y contrataciones.

«Creemos que es de justicia que se mantenga en el primer cupo de reparto como mínimo lo que estaba establecido en función del gasto. Otra cosa será ver el descenso de los ingresos, que será diferente», exponía Page.

Por su parte, Lambán aseguraba que su comunidad, con menor población, no se verá beneficiada por el reparto. Ha criticado la desaparición del fondo social y el destino de 800 millones a transporte. Considera que es un gasto que debe asumir el Ministerio de Fomento. De nuevo, además, ha pedido que se modifique el objetivo de déficit autonómico previsto. Porque, dice, no se podrá cumplir.

En la misma línea, el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. Asegura que el reparto deja en la estacada y castiga a las comunidades más afectadas, como la suya.

Las quejas también han llegado, incluso, desde comunidades más pobladas y menor incidencia de la pandemia, como Murcia. Su presidente, Fernando López Miras, considera que no crece lo suficiente el criterio de población. Y que su región será la que menos reciba por habitante de España.

Tampoco está contento el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla. Ha exigido que el reparto sea como la distribución de la financiación autonómica. Y es que su región, por ejemplo, es una comunidad pequeña con un elevado coste de servicios públicos.

Cataluña y Madrid

Desde Cataluña también llegaban críticas y quejas. Quim Torra aseguraba que el nuevo criterio supone «una pérdida de decenas de millones de euros» para su región. Y recordaba que los gastos que está realizando su gobierno triplican las previsiones.

La Generalitat ha pedido ya saber qué cantidad les corresponde del fondo y la «letra pequeña» de esa asignación. Además, como Lambán, ha exigido que se amplíe el objetivo de déficit.

Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha pedido una mesa concreta entre Hacienda y la región. Ha recordado que ha sido «la más castigada por el Covid-19». «Tristemente ha cosechado más fallecidos, más contagios y ha sido la más golpeada en sus sistema sanitario y económico», decía.

Por eso, ha pedido un acuerdo específico. Y es que Madrid es «un motor económico para todos». «Está en una gran indecisión por las fases y por toda esta falta de ingresos y una pérdida masiva de empleo», ha lamentado.

Las beneficiadas

En el lado contrario a todas las anteriores, comunidades como Galicia y Andalucía, que admiten salir mejor paradas. Lo mismo que Comunidad Valenciana.

Núñez Feijóo valoraba que «algunas cosas» que habían reclamado «sí se están teniendo en cuenta». Aunque la cantidad que recibirán está lejos de su reclamación. Asegura que se quedan fuera las personas que fueron atendidas en sus casas y en residencias de ancianos, donde se medicalizaron hasta 350 camas. Y es que sólo se financian las personas ingresadas en hospitales y UCI.

Desde Andalucía, también reconocen que la situación es mejor. Y ha insistido en que el criterio poblacional debe seguir siendo el principal para el reparto.

Por último, Ximo Puig celebraba que la Comunidad Valenciana será la más beneficiada con el cambio junto a Andalucía. «Es una buena noticia a la espera de leer la letra pequeña», ha dicho.

También los gobiernos socialistas de Extremadura, Asturuas y Baleares ven correcto el nuevo reparto del fondo.

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